Asistencia vs. Insistencia – Eskrima views.


Vuelvo una y otra vez al tema de mis descubrimientos / reflexiones a través de mis viajes. Creo que hace tiempo que no escribía un artículo así … en plan “cabreado” que dice mi amigo / socio / profe Carlos Barea. Tengo muy claro que observar es quizás una de las virtudes menos valoradas y a la vez más importantes. Observando es como en realidad podemos aprender. En todos estos años de clases, seminarios, idas y venidas si hay algo que la gente me suele preguntar es “cuanto tiempo tardarán en dominar la Eskrima“. Normalmente son personas que bien han empezado hace muy poco o que llevan tiempo y han empezado a desesperarse. Aquí el título de la entrada, ¿insistes o asistes? Son dos términos que suenan parecido, pero que en realidad para mi son muy diferentes. Para aclarar el término diré que la mayoría son los que insisten y la minoría los que asisten.

Los que insisten abundan en el mundo de la Eskrima. Son aquellos que dicen ir, venir, hacer y deshacer, pero que por motivos varios y muy respetables, la duración en el tiempo de su práctica es demasiado corta como para avanzar hacia ningún sitio (aunque crean que sí, no lo es). Los que insisten son los que han ido a 4, ó 5 seminarios y aun diciendo que “no saben nada”, lo repiten tanto que desprenden lo contrario. Son los que creen que saben (e intelectualizan la lucha – cuando en realidad la lucha no se piensa, la lucha se siente). Son los que creen tener cualidades, se sacan fotos con famosos y humildes ellos siempre se colocan en “segundo plano” pero haciéndose notar. Son los “noveleros” (palabra que me encanta aprendida en Ecuador).

Los “insistentes” son los que enseñan lo poco que creen saber y ya no acuden nunca más a un maestro que los saque de su zona de confort, porque su ego se lo impide. Es el que promete y no cumple, el que va y no está, el que quiere y realmente pudiendo “no puede”. Es el que me ve y en vez de darme un abrazo, ser honesto y contarme que tal le va, me dice esto de  ¡iré a entrenar! o ponen buena cara delante mía y luego van criticándome. Son los que hablan mucho de Eskrima, pero os aseguro que saben muy poco.

Luego está el que asiste. Eskrimador en vías de extinción. Es el que va a clase y se expone a que lo vareen. Es el que sufre en silencio las consecuencias de un entreno enfocado a la realidad. Se frustra, patalea, piensa en dejar la Eskrima muchas veces pero viene a la siguiente clase. El que asiste normalmente no sabe por qué lo hace. No suele decir a donde quiere llegar, pero va llegando poco a poco. Es el que mueve tierra mar y aire para pasar unos instantes haciendo lo que le apasiona y si no lo logra sueña con el siguiente día en que pueda hacerlo. No tiene escusas porque un Eskrimador de verdad asume sus mierdas y no inventa nada. El que asiste es ese que se queda atrás de entre la multitud y observa. Es el que pregunta incluso dudando de la duda. El que asiste es el que está y nunca dice que estará. Es el que sabe uno que llegará aunque uno aun no esté. Asistencia es estar en ese momento, en el presente.

Reflexiona en tu camino dentro de la Eskrima, es quizás uno de los caminos más angostos y complicados dentro del mundo de la lucha por todo lo que requiere de ti, por todo lo que exigen las armas y porque estas no mienten. Ahora piensa: ¿eres de lo que asisten o de los que insisten?

José Díaz Jiménez

José

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“Si vis pacem, para bellum”

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