Cómo te afectan los “estilos”. Eskrima views.


Decía Krishnamurti que la misión fundamental de la educación tendría que ser el “despertar de la inteligencia” y no limitarse a reproducir una máquina programada o un mono amaestrado. Atendiendo a esta perspectiva de lo que significa realmente ser o estar educados, vemos como la sociedad se ha alejado irremediablemente de esta misión.

Tal y como veo el asunto, el problema que se ha planteado a lo largo de tantos años es que la libertad parece dar mucho más miedo que el adoctrinamiento. Somos como pájaros que ven la puerta de la jaula abierta y deciden permanecer esclavos de una mano que les da de comer el resto de sus vidas. Tener alas y no emprender el vuelo es la gran paradoja de nuestra sociedad. En el mundo de la Eskrima se ha confundido tanto la realidad, la han encadenado tanto a la miseria de unos pocos, que la libertad se ha identificado con esa jaula barrocamente adornada  de los estilos programados y “libertadores” a golpe de talonario.

No es cuestión exclusiva de la Eskrima y a una anécdota (entre tantas) me remito. Cuando aterriza un nuevo estudiante en clase, suelen pasar dos cosas:

a) que te oculten si tienen experiencia anterior en las artes marciales.

b) que te suelten un curriculum interminable y aburrido de lo que han practicado anteriormente.

Es quizás un comportamiento mezcla de ingenuidad unos y soberbia otros. Hace unos años apareció por clase un tipo de estos que no gustan desde que entran por la puerta (sexto sentido Eskrimador). Como era de espera su cuento era el de no haber practicado nunca nada (soberbia). Cuando empezó la clase su cuerpo no podía ocultar lo que su mente no sabía. Se veía que había hecho Karate y si me apuraba algo de Kali (como odio usar esta palabra en mi blog). Llegado el momento y por la mala actitud que demostraba, me acerqué y le dije que si quería aprender y continuar en clase estaría bien que dejara fuera de la sala sus historias, miserias y ego absurdo. Se quedó un poco desconcertado cuando predije los estilos que había practicado con anterioridad. Básicamente lo que le dije fue: “imagina que vas a luchar por tu vida y tan solo por como te mueves ya saben como pelearás …”. Podemos ver así como los estilos vician nuestra perspectiva de la realidad de una manera tan inconsciente como nefasta para la supervivencia.

Los límites impuestos por la tiranía de los sistemas cerrados, pretenden acomodarnos en la desidia de la vagancia extrema convirtiéndonos en piezas de un puzzle que dibuja el camino de otros. Soltar estas cadenas supone investigar fuera de nuestras zonas de confort para hacer nuestro propio camino. El despertar de la inteligencia es trascendencia (Krishnamurti) dentro de la Eskrima. Esta libertad requiere responsabilidad, madurez un poco de dolor y autodisciplina. Es aquí donde el filtro del Arte impone su criba, es aquí donde las armas tiene su propio dialecto.

José Díaz Jiménez

 

José

José

“Si vis pacem, para bellum”

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