“El Arte Marcial del Alma”: Yoga & Lucha & Eskrima…


Hay veces que pienso que quizás sabemos más de lo que nos imaginamos. Aunque últimamente y muy posiblemente por la novedad, insisto mucho en los beneficios de practicar Ashtanga Yoga, desde el primer día que hice una práctica seria con mi profesora Patricia, tuve sensaciones muy interesantes ( a parte de la exigencia física y el control del “dolor”, éste Arte de deconstruye literalmente ), que me dejaron una profunda huella y la necesidad de investigar, de profundizar un poco más al respecto. Es cierto que yo ya había estudiado puntos de conexión entre el Yoga y las Artes Marciales, en ocasiones pensaba que era porque uno encuentra lo que quiere encontrar y otras veces me sorprendía con datos que, aunque no del todo fiables, me dejaban aun más intrigado.

Viniendo el Yoga de una cultura como la hindú en la que muchos de sus Dioses son guerreros, en la que hay castas guerreras (como los Sikh) y en la que en ocasiones sus batallas (investigad el Bhagavad-guita), en forma de mitos, explican la esencia, los defectos y virtudes del ser humano, no me extrañaba para nada la interconexión de estas Artes.

Comparto un extracto de un artículo que escribí hace tiempo ( recopilando información), pero que me parece interesante retomar en esta entrada:

[[ … algo que no todo el mundo conoce es que el Saludo al Sol, también conocido como Sūria namaskāra, a pesar de la creencia popular, no tiene tantos miles de años como se le atribuyen, pero sí tiene un origen basado en el entrenamiento de los luchadores: en realidad, esta secuencia de posturas yóguicas basadas en un práctico método cinético es una invención del siglo XX, del político hindú Bala Sahib. Lo ideó y desarrolló en 1929, basado en el vyāya (la práctica de los luchadores profesionales, para desarrollar masa muscular y flexibilidad). Era una forma eficiente de lograr que los Luchadores realizaran un ejercicio previo de movilidad, entrando así en un estado físico y mental óptimo para la práctica marcial. Sólo obtuvo popularidad en 1937, cuando la periodista británica (admiradora suya) Louise Morgan vivió en su palacio en Aundh (Majarastra, en la India) y aprendió esta serie. Ella se encargó de redactar la explicación de esta práctica, la hizo publicar y también le escribió el prefacio. El libro fue publicado al año siguiente (1938) por J. M. Dent & Sons (de Londres), pagado con fondos de Bala Sahib: The Ten Point Way to Health (el sendero de diez puntos hacia la salud). Lo firmó con el rimbombante título de “Rey de Aundh”.]]

Después del final de la Segunda Guerra Mundial, la secuencia se difundió a EE. UU. y luego al resto de Occidente. Incluso llegó a creerse que se trataba de una práctica yóguica antigua, proveniente de algún tipo de linaje espiritual. En la actualidad, la rutina Sūria namaskār de Bala Sahib sigue siendo el ejercicio cardiovascular preferido por los antiguos luchadores de la India, como un método seguro para mantener su físico y su mente en perfecta sintonía…

A modo romántico, suelo decir que Yoga es “el arte marcial del Alma” y bueno, Ashtanga precisamente dentro de esta concepción encaja a la perfección. No sé si he descrito alguna vez las sensaciones tras y durante la práctica, sin lugar a dudas es lo más parecido que he encontrado a la Lucha (y en muchos aspectos incluso más exigente). Tiene el mismo sabor por muchos matices, muchas sensaciones que para entender hay que experimentar en primera persona.

Salvando todas las diferencias (inclinaciones espirituales concretas y dogmas más o menos parecidos), evidentemente considero la combinación de estas Artes como imprescindibles para entender bien qué es el movimiento y como a través de la conciencia se trascienden los límites impuestos por la propia mente y por el propio cuerpo…llámese espiritualidad, calma, paz, trascendencia, herramientas o como sea que lo queramos identificar; Ashtanga Yoga, BJJ y Eskrima son herramientas que se complementan a la perfección…como todo buen Arte, dan mucho, pero exigen más.

Quizás por la idea de la Fightlosofia y por la experiencia de haber pasado por muchas historias relacionadas con los espiritualitos (palabra mixta entre espirituales y especialitos…), no me dejo atrapar por ningún estilo concreto y aunque de momento el que me ha enamorado por encima de otros es Ashtanga, siempre suelo investigar en otras tendencias que aclaren alguna de las preguntas que me van surgiendo por el camino…

Así me topé con varias entrevistas de los grandes del mundo del Yoga…por un lado el gran K. Pattabhi Jois ( ya fallecido) o Guruji como lo llamaban sus estudiantes de Ashtanga, fiel a la más antigua tradición transmitida por su Maestro Tirumalai Krishnamacharya, por otro lado tenemos al Señor B. K. S. Iyengar (fallecido recientemente), un poco en otra línea, más rígido y crítico precisamente con lo que venimos hablando del movimiento o la fluidez, pero que precisamente ( juegos del destino) me dio las claves exactas de lo que yo venía sintiendo desde hace tiempo…

En forma de vídeo, hago una pequeña edición de dos aspectos muy importantes para todo aquel que se ha planteado la práctica como algo que trascienda las formas y los estilos…sin más os comparto el vídeo: Fightlosofia & Yoga meanings…

José Díaz Jiménez

José

José

“Si vis pacem, para bellum”

7 Comments

  1. Cómo de costumbre, una excelente interpretación escrita desde el lugar más honesto que conozco. La propia práctica. Solo en ella encuentra uno la verdad que le falta a tanta teoría.

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