El estudio del movimiento y la Eskrima invisible.

¿Cual técnica es la mejor en Eskrima? Va a depender de muchos factores y casi todos van a tener mucho que ver con nuestra capacidad de adaptarnos a las circunstancias y la simplicidad con la que afrontemos el reto.

Eskrima y la «técnica perfecta.»

Hablar en «término generales» sobre este tema me parece realmente complejo, aun así me gustan los retos, voy a intentarlo.

No sé si os ha pasado a vosotros, pero a menudo a mi me han preguntado aquello de:

– «Jose ¿cual es la mejor técnica?«

Mi respuesta suele ser:

«La que sea capaz de adaptarse a las circunstancias desde la simplificación.«

Hay un par de frases que realmente me ayudan a definir muy bien este concepto:

– «La perfección no es alcanzable, pero si buscamos la perfección podemos alcanzar la excelencia.» (Vince Lombardi)
– «Apunta a las estrellas y llegarás a la Luna.» (Leopoldo Fernández Pujals)

Eskrima y «El principito.»

Os lo puedo resumir a través de una frase de Antoine de Saint-Exupéry, escritor de «El principito»:

La perfección finalmente se alcanza no cuando ya no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que quitar, cuando un cuerpo ha sido despojado de su desnudez.

Esta simplicidad suele encontrarse en el mundo de lo «aparentemente invisible». De ahí que hable tanto del concepto «Eskrima invisible.»

Siguiendo con «El principito», y aprovechando que hace poco fue el aniversario del nacimiento de su creador, os propongo leer este pequeño texto que extraigo del libro para definir la importancia de prestarle atención a las pequeñas cosas, esas que van a marcar las grandes diferencias tan necesarias cuando trabajamos con armas en Eskrima.

Lo que para muchos es poco, para otros es mucho.

Este es mi caso, prestar atención a esas pequeñas cosas, tanto en Eskrima como en la vida misma, van marcando mi dirección correcta.


—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.

—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

—Es el tiempo que yo he perdido con ella… —repitió el principito para recordarlo.”


Los pequeños detalles.

Hay un refrán anglosajón que dice aquello de «el diablo está en los detalles.»

Con esta contundente frase, que nos viene genial a los Eskrimadores, el refrán se quiere referir a que son las pequeñas cosas que, a primera vista, nos parecen anecdóticas, lo que hace funcionar bien cualquier actividad humana. Incluida la Eskrima.

Cuerpo y mente funcionan bien si se cuidan a la vez. Aquí está el «secreto». «Lo esencial es invisible a los ojos» repetía «el principito».

Este «mantra» resuena en mi mente cada vez que hablo sobre el estudio del movimiento en Eskrima. Resuena en mi menta cada vez que pretendo extraer todo el jugo posible a un concepto combativo que depende del estudio concienzudo, personal e intransferible del movimiento individual de cada estudiante.

Eskrima y movimiento consciente.

Estudia cómo moverte. Estudia cómo coordinar tu cuerpo con las armas en relación a eso que llamamos «realidad» desde la simplificación.

Te irás dando cuenta de que «el daño colateral» va a ser darte cuenta de que la acumulación ya no tiene sentido. Irás abandonando antiguas creencias. Irás cambiando y transformando sutilmente todo aquello que antes no tenia importancia.

Poco a poco, casi sin remedio y sin darte cuenta, te irás acercando a la Eskrima invisible.

Serás diferente a pesar de que la mayoría siga creyendo que haces lo mismo… y es ahí donde está tu ventaja.
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Jose Díaz Jiménez
José

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"Simple but not easy"

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