Errores de principiantes en Eskrima.

En todos estos años he enseñado a un montón de principiantes en Eskrima. En general he podido localizar algunos errores comunes que todos solemos cometer cuando comenzamos a practicar.

Eskrima y tipologías:

Podríamos hablar en términos generales de dos tipos de personas:

1- Los que nunca han practicado nada. Este grupo en ciertos aspectos es preferible, me explico, en principio no hay que desmontar malos hábitos. No hay que deshacer caminos ya recorridos. Todo es nuevo y mucho más moldeable.

2- Los que vienen de otras artes marciales o estilos de Eskrima. Ellos vienen a complementar, a experimentar (incluso a probarse).

En un 85% de ocasiones (al menos es mi experiencia y he sido bastante generoso con el porcentaje) será casi imposible que acepten lo equivocado que estaban con respecto a las armas y el combate. Es una grata sorpresa cuando algunos estudiantes de otras artes marciales entienden cómo las armas pueden ayudar a sus estilos anteriormente practicados. Es una paso importante (y como digo, escaso) de desapego y apertura mental.

Eskrima y errores de principiantes.

En ambos casos, sean neófitos o avezados «expertos» en otras artes, aquí no suele haber medias tintas, y en la mayoría de las ocasiones, podemos encontrar que hay un cierto tipo de errores comunes que se repiten con asombrosa insistencia en ambos grupos.

El problema no es cometer errores, de ellos aprenderemos, es sano equivocarse, adaptarse y así mejorar.

El problema deviene cuando NO somos conscientes de esas limitaciones (o sí lo somos, pero nos creemos superiores a las circunstancias) y a pesar de los pesares, creemos saber algo, poseer cierto tipo de verdad…

Creemos estar volando, cuando aun no hemos sido capaces ni tan siquiera de despegar del suelo. El batacazo será igual de doloroso, pero a ras de suelo.

A continuación una pequeña lista (simple desarrollo) de estos errores que podemos ir identificando:

  1. Apuntar al arma de la otra persona (como en las películas), y no la otra persona directamente. Obviamente, esto está bastante mal. La idea original, la que nos mantendrá con vida, es llegar a golpear con nuestras herramientas a la otra persona (no a sus armas).
  2. Detenerse demasiado. Lógicamente aun quedan conceptos por incorporar en los comienzos. Suelo hablar desde el principio de la fluidez y de que si no se sabe qué hacer, en vez de lanzarse a lo loco y quedarse petrificado en el último momento. Esto deja el arma apuntando todo el rato «en medio de la nada», dejando muchas aberturas y dificultando cualquier tipo de respuesta.
  3. No responder, o responder en exceso. Una vez más, aquí no hay términos medios. O no hacen nada, o lo quieren hacer todo. El miedo a las armas, al contacto… hace que la gente se comporte de una manera imprevisible.
  4. Indecisión. Después de un ataque, durante la práctica habitual, se detienen y vacilan a centímetros antes de golpear a su oponente. Esto también es un problema; a veces es porque tienen miedo de lastimar a su oponente, otras veces tienen miedo a que si alcanzan a su compañero éste tomará algún tipo de represalias, y otras veces simplemente es que no han practicado «medir la distancia».
  5. Postura pobre. La mala postura es algo que debe corregirse. Insisto en aquello de «un buen posicionamiento, produce un buen movimiento. Es necesario practicar una buena postura desde el momento uno.
  6. Sostener mal el arma. Esto también requiere práctica. Sostener bien nuestra arma facilitará tanto la «ofensa» como la «defensa.
  7. Inamovible. Muchos principiantes se quedan clavados en el sitio mientras realizan la práctica. Ni avanzan ni retroceden. Esto también puede solucionarse con la práctica. Una vez que sepan que pueden moverse hacia adelante y hacia atrás, que no son árboles, se darán cuenta de las ventajas infinitas de poder desplazarse.
  8. Instinto y sobreactuación. Muchas personas que empiezan Eskrima intentan responder instintivamente en lugar de ceñirse a lo que están practicando. Es importante mantener el instinto vivo, pero bien condicionado. Muchas veces nuestra reacción va a depender mucho del timing, y éste se educa a través de la experiencia. Hay que ser pacientes.
  9. Previsibilidad. Los eskrimistas novatos (y no tanto) se vuelven bastante predecibles. Entran en bucles y patrones de movimiento repetitivos y exasperantes, en los que por algún motivo se sienten cómodos. Se instalan ahí y sin ellos darse cuenta se atrapan a ellos mismos.
  10. Telegrafiando. La mayoría de los eskrimistas novatos telegrafían sus ataques y se cansan rápidamente haciendo movimientos demasiado exagerados, no respiran bien, se dejan dominar por el nervio. Desde los primeros pasos debemos inculcar la idea de la simplicidad, la economía de movimiento y la efectividad.

Así y de forma general he considerado una lista de errores muy comunes en principiantes.

Si hay algo que suele sorprenderme es ver como practicantes de otras artes marciales (con experiencia y años de práctica en sus estilos), llegados el momento de la práctica de Eskrima, suelen quedarse bastante bloqueados cuando sostienen un arma.

Entiendo que las armas tienen su propia impronta y requieren un periodo de adaptación, sobre todo cuando están tan envueltas en errores, mitos y falacias, alimentando el mal entendimiento, basado como no podía ser de otra manera, en la poca práctica del combate.

La mejor manera de afrontar un arte como la Eskrima es mantener una actitud calmada y de mente abierta, posiblemente se desmonten muchas creencias anteriores (aquí juega un factor importante el ego).

No dudes, desecha lo que no te valga y deja espacio a lo nuevo (siempre mirando por el retrovisor al pasado).

Eskrima frases.

Un único y posible consejo:

  • “El único límite para nuestra realización del mañana serán nuestras dudas de hoy.»Franklin D. Roosevelt

Jose Díaz Jiménez
Jose

Jose

Expect the unexpected...

2 comentarios

  1. Un decálogo de advertencias que no deberían pasar inadvertidas por la chavalería eskrimadora…

    Gracias José!!!

    • La verdad que este tipo de entradas las hago pensando en ellos. Otra cosa es que le llegue, ya sabes que hay tanto iluminado en este mundillo que bajarse del pedestal les cuesta mucho… en fin, ahí queda.

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