Eskrima, consejos para el sparring.

Consejos de sparring para Eskrima que te harán mejor luchador.

Eskrima y Sparring.

La primera vez que comienzas a entrenar Eskrima (depende de donde y con quien) puede ser algo intimidante, me hago cargo de ello. La mayoría de los principiantes piensan que el combate en Eskrima es algo parecido a una pelea real, estos los acongoja un poco, pero relájate, «no es oro todo lo que reluce

Una cosa sí que es cierta, cuanto mejor seas en el combate, más éxito tendrás en una agresión real (la diferencia vendrá marcada por un buen o mal método de entrenamiento), pero debes saber desde ya, que combatir en el gym y luchar por tu vida no son precisamente lo mismo.

Si estás en esto de las artes marciales para quemar calorías y hacer un entrenamiento deportivo, entonces Eskrima (y menos aun añadiendo el «ingrediente sparring«) puede que no sea tu mejor opción.

Si realmente quieres mejorar tu Eskrima y por ende tus habilidades en la autodefensa armada, debes agregar el sparring a tu régimen de entrenamiento sí o sí. La cuestión va de ASUMIR CONSECUENCIAS Y DE TENER BIEN CLARO QUE SI NO PELEAS NO ESTÁS HACIENDO ESKRIMA.

El combate debe ser progresivo y estar diseñado para practicar y reforzar los conceptos básicos y el estudio del movimiento en estrecha relación con el caos. Para aprovechar al máximo su entrenamiento y entendimiento de la autodefensa a través de la «visión única» de Eskrima, asegúrate de echar un vistazo a estos «consejos.»


Consejos para tu sparring en Eskrima.

1- Consejo número uno. Take it easy.

No vayas al 100%: no creo que sea una buena idea para los principiantes de Eskrima hacer un tipo de sparring muy duro.

Si se acerca una pelea a pleno contacto y mínimas protecciones en plan reunión tipo «dogbrothers», el combate duro (tomando precauciones) puede ser ventajoso; sin embargo, como principiante es mucho mejor empezar de forma progresiva (mayor incidencia del trabajo con protecciones).

Recuerda que estás practicando para mejorar tu técnica, no para noquear a tu compañero. El combate es un trabajo en equipo y ninguno debería ir al 100% cuando se trata de entrenar, si estás en un grupo en el que te venden esto, quizás es hora de replantearte donde estás, se entrena para tener salud, no para que te la quiten.

2- Consejo número dos. No ego.

«Deja el ego en la puerta» o te golpearán y te golpearán (con armas no es nada agradable). Acéptalo y prepárate para ello. Supera tu ego de una vez.

Si te crees demasiado bueno para ser «vareados» es que no estás en contacto con la realidad. Estás entrenando en un arte de guerra a pleno contacto, con armas, abre los ojos (o te abrirán la cabeza). Si eres nuevo en el sparring y te preocupa hacer el ridículo, entonces es que estás en el arte marcial equivocado. La única forma de mejorar en Eskrima es «ensuciándose las manos».

La única forma en la que se aprende a luchar es luchando, la única manera de aprender a golpear es siendo golpeado.

Asegúrate de respetar a todos tus compañeros y de ser humilde.

Como dice el gran Jock Wilink: «Be humble or get humbled.»

3- Consejo número tres. Trabaja las bases.

En tu sesión de sparring en Eskrima trabaja constantemente los pilares básicos, a saber (por enésima vez):

  1. Reconocer el ángulo.
  2. Reconocer la distancia.
  3. Aplica los desplazamientos.

¡No golpees por golpear! Menos aun cuando hablamos de armas. Busca aperturas (debilidades) en la guardia y estrategia de tu oponente, una vez descubierta intenta explotarla al máximo. Lanza golpes con intención ofensiva y observa cómo responde tu oponente.

«Necesitas comprobar la profundidad de las aguas para ver por donde cruzar.»

Después de todo, todo el mundo tiene una debilidad, depende del oponente mostrártela, es tu deber identificarla y maximizarla en tu beneficio.

4- Consejo número cuatro. Simplifica tu Eskrima.

Usa combinaciones o como decimos en Eskrima; «seguidas» simples, cortas y fluidas.

Recuerda que, sobre todo al principio, lanzar combinaciones (de pocos golpes) es mucho más efectivo para alcanzar nuestro objetivo que lanzar ataques aislados y sin sentido.

Usa combinaciones simples, explosivas, con cambio de ángulos y atendiendo a tus desplazamientos con especial interés.

5- Consejo número cinco. Estrategia como herramienta.

Crea un plan de «juego», utiliza la estrategia como herramienta para mejorar tu Eskrima: antes de cada sesión de sparring, deberías tener en mente cosas específicas en las que quieras mejorar.

Intenta seleccionar algún tipo de movimiento clave en el que te concentrarás durante la sesión de sparring.

Por ejemplo, es posible que quieras mejorar tu anticipación. Durante la sesión, concéntrate en lanzar tus ataques nada más veas algún gesto o movimiento de tu adversario (interceptaer). Siendo realistas, en una «pelea real», no vas a interceptar a tu adversario después de cada golpe, pero al menos tu cuerpo se está acostumbrado a ciertas reacciones y no dudarás cuando quieras ejecutarlo.

6- Consejo número seis. Pide ayuda.

El conocimiento es poder. ¡Pide consejo! Después de entrenar con alguien (que sea mejor que tú), no tengas reparos en pedirle ayuda.

Piensa en esto como una asociación. Tu compañero de entrenamiento es tu compañero de equipo y crecerás si trabajáis juntos para mejorar ambos. Esto será recíproco. Tampoco dudes en ofrecer consejo a los principiantes, siempre, claro está, dentro de tus posibilidades. Si tienes dudas mejor pregunta a tu Maestro.

Cuanto más conocimientos adquieras durante tu entrenamiento de sparring, más cerca vas a estar de convertirte en un mejor Eskrimador.

7- Consejo número siete. Compañeros de entrenamiento.

Cambia de compañero de sparring: no tengas miedo de entrenar con diferentes personas. ¡La variedad es fundamental!

Todo tenemos nuestras combinaciones favoritas y nuestro propio estilo de pelear en Eskrima. Hacer sparring con diferentes personas te permitirá reaccionar y responder más rápido y más fácilmente cuanto más practiques.

Tanto como principiante, como Eskrimador más avanzado, constantemente debes salir de tu zona de confort. Practica y entrena tus debilidades, ahí está la clave del progreso. Sea lo que sea que te haga sentir incómodo, entrénalo a saco para que ¡se convierte en una nueva fortaleza!

No tengas miedo de enfrentarte a alguien que sea mejor que tú, de hecho sería lo ideal. Siempre va a aprender más de personas que se encuentran en un nivel superior al tuyo, aunque eso signifique (con casi total certeza) ser golpeado.

Un buen luchador es capaz de adaptarse y responder rápidamente en una pelea a diferentes estilos y usarlo de una manera efectiva para inclinar la balanza positivamente.

8- Consejo número ocho. Estudia a tu adversario.

Busca las preferencias de tu adversario: cuando comiences a entrenar con alguien, debes intentar buscar sus patrones específicos que dejen al descubierto su estilo.

Usa los primeros lances del sparring en intentar descifrar sus maneras. No te demores demasiado, en Eskrima puede que todo ocurra demasiado rápido, así que mantén los ojos abiertos y tu armas bien altas.

9- Consejo número nueve. ¡¡Have fun!!

Relájate: en Filipinas, muy a menudo, los Maestros se lo toman todo a broma. Poner más alegría y menos seriedad, buscar relativizarlo todo, calmarte y disfrutar durante tu entreno de Eskrima (sobre todo durante sparring) puede ser un buen antídoto a la frustración y al dolor.

Este es un consejo muy útil para cualquiera y, a menudo, es el más difícil para los principiantes. No paro de decir en clase a mi gente que deben estar relajados.

Trata de concentrarse en calmarte con respiraciones profundas. Debes empezar a reconocer que cuando no estás relajado, el cuerpo se tensa. De repente, tus ataques son más lentos y es más fácil para tu oponente llegar golpearte.

Cuando eres víctima del estrés, antes de darte cuenta, sentirás como si lo hubieras olvidado todo y eso que es un simple entrenamiento. ¡No estás en la calle! Si eres consciente de estar relajado durante tu práctica estarás en la dirección adecuada para poder hacer frente de forma digna a una agresión real.

10- Consejo número diez. Equilibrio y posición.

Mantente equilibrado: ¡mantente firme y en buena posición! El equilibrio y el posicionamiento son componentes esenciales de Eskrima.

Una cosa que debes tener muy presente en tu sparring en Eskrima es que deberás estar corrigiendo la posición de forma constante, así te moverás de forma eficiente y equilibrada.

Esto te asegurará que siempre estarás en buena disposición para contrarrestar cualquier ataque que puedas recibir durante el combate. Es realmente importante que te concentres en mantener un equilibrio sólido, una posición estable y cómoda para poder contraatacar o lanzar tus ataques.

11- Consejo número once. Relativiza el riesgo.

A mi siempre me ha constado dar el primer paso para hacer sparring, aquello de que «lucho porque no me gusta luchar«. Personalmente me ayuda imaginar que, llegado el momento, Sparring es un juego: cuando entrenes, finge que estás jugando (seriamente), en definitiva; relativiza el riesgo al que te expones.

Imagina por ejemplo que alcanzar su mano vale 2 puntos y que alcanzar su cabeza son 5 puntos. También puedes poner en tu mente aquello de «dont get hit» e intentar por todos los medios llevar esto a cabo. Si estás en un trabajo específico concéntrate en ello, cuando logres el objetivo felicítate a ti mismo.

Cuando finjas que estás jugando mientras entrenas, vas a lograr relajarte y concentrarte mucho más en tratar de hacer las cosas de forma correcta. A veces necesitamos «engañar» a nuestro cerebro de modo que la montaña solo parezca una «pequeña colina.»

Sé que es fácil decir «relájate» (en medio de la batalla), pero debe ser una actitud prioritaria en nuestro entrenamiento combativo.

12- Consejo número doce y último. Experimenta y aprende de tus errores.

Insisto, me parece fundamental: diviértete y experimenta. El combate, la lucha, Eskrima debería ser divertido o de lo contrario tarde o temprano vas a abandonar.

La parte lúdica en la lucha es fundamental, recuerda aquello de ¡¡Unas veces se gana otras se aprende!!

El combate es una gran oportunidad para aprender y mejorar tu Eskrima ¡Anímate a experimentar! Ahora es el momento de probar cosas, no durante una situación real.

Olvida tu ego por un momento, céntrate en ti mismo pero poniéndote a prueba. Pon toda la carne en el asador y si te equivocas no pasa nada, el aprendizaje combativo de trata justo de esto: aprender de tus errores.

Nunca olvides que estás practicando para mejorar. Recuerda que el combate consiste en mejorar tus habilidades para prepararte para una agresión real. Simplifica, experimenta y combate.

Conclusión Eskrimológica.

Estoy convencido de que cuanto más practiques en la línea de estos consejos, cuanto más te pegues con las armas y menos miedo tengas al combate, más cerca estarás de estar practicando Eskrima y de convertirte en «Eskrimador.»

Jose Díaz Jiménez
José

José

"Simple but not easy"

5 comentarios

  1. Este escrito es taaaaan bueno que no me decido que resaltar, no se puede añadir (ni quitar nada).

    Adoro esta frase : «SI NO PELEAS NO ESTÁS HACIENDO ESKRIMA», muy parecida a la frase que acuñé hace muchos años : Sin combate no hay Eskrima.

    Me ha encantado José.

  2. «Por cierto tu frase pasará a la historia».

    Rectifico José, esa frase es de autor anónimo 😉

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