Eskrima esencial. Fundamentos.

En mi blog últimamente hago especial hincapié en los aspectos técnicos de la Eskrima porque considero que se han descuidado desde hace mucho.

Hoy quiero hacer un repaso por los aspectos esenciales del arte de la Eskrima. Considero que son fundamentos aplicables a cualquier arte que tenga por objetivo ser funcional en una situación real de combate.

Buscando la simplicidad.

Fundamentos.

Observar las bases es imprescindible para el desarrollo de buenos Eskrimadores y rescatar la Eskrima del falsario generalizado en el que se encuentra.

Los aspectos mentales, tácticos, técnicos y físicos del arte deben caminar en una misma dirección. De ahí fijarnos paso a paso en los aspectos específicos que marcan la trayectoria de la Eskrima.

Me gusta encuadrar en cuatro secciones (que divido en dos grupos) los aspectos esenciales del arte:

  1. Aspectos Mentales.
  2. Aspectos Tácticos.
  3. Aspectos Técnicos.
  4. Aspectos Físicos.

Primer grupo: Aspectos Mentales y aspectos tácticos.

1. Aspectos Mentales.

La preparación mental del Eskrimador (o Artista Marcial) incluye el desarrollo de habilidades básicas de razonamiento como la lógica, la estrategia, la táctica y el auto-control.

Este tipo de preparación mental es quizás de los aspectos más importante sobre lo que se sustentará Eskrima y sin la que estaremos perdidos en un enfrentamiento real.

No sirve de nada una buena técnica si nuestra mente no nos acompaña y viceversa. Lo que marcará la diferencia entre un buen Eskrimador y otro mediocre será en gran medida la flexibilidad de las acciones en un lance, a la vez que mantiene la cabeza fría atendiendo a una comprensión instintiva de las acciones y respuestas de nuestro oponente.

Una instrucción basada en la experiencia de combate y en la observación del oponente sera fundamental para el desarrollo de las habilidades mentales y fisiológicas necesarias.

Estado mental.

Este tipo de estado se caracteriza por la ausencia de pensamientos y emociones en el instante combativo, permitiendo a la mente permanecer abierta y adaptable a todas las circunstancias que rodean esa realidad.

Esta forma de no-mente está relacionada con el flujo que experimentan los artistas en un proceso creativo en el que abandonan al momento presente.

Cuando nos alejamos del miedo, la ira y el ego durante el combate o en la vida diaria seremos libres de actuar y reaccionar sin la demora causada por el pensamiento.

En Eskrima “jugamos” mucho con la capacidad de gestionar:
  • la frustración y el estrés.
  • el miedo al dolor y a las armas.
  • simplicidad sobre acumulación.
  • emociones.

La motivación será un aspecto importante en tipo de preparación mental que venimos desarrollando. Ésta es el impulso “básico y asociado” a los valores y necesidades personales que estimulan al individuo a lograr sus metas.

En nuestro caso y teniendo en mente a la Eskrima, no hay mayor motivación que aprender el uso adecuado de las armas para una autodefensa real y efectiva.

Fijar metas realistas e ir paso a paso, será un excelente mecanismo que nos ayudará a caminar en la dirección adecuada.

Alguna clave.

La clave para mantener un estado mental saludable y “preparado para la acción” será el desarrollo de la capacidad de gestionar el estrés (y emociones derivadas) implicado en cualquier situación de “peligro”. Más se acerque nuestro entrenamiento a la realidad que nos encontraremos “ahí fuera”, mejor podremos solventar el problema.

Si hay algo importante en Eskrima es la conexión con uno mismo. Una de las cosas que siempre me llamó la atención es que el sistema de creencias, que al fin es un sistema mental, programas determinados a los que aferrarnos, no viene definido por el estilo ó estilos, sino por las personas.

En nuestro Arte podemos encontrar Eskrimadores que son devotos cristianos, musulmanes convencidos o sabe dios qué… en realidad no importa. 

Considero que es importante para un estado mental saludable y funcional en la batalla tener algún tipo de creencia a la que aferrarse, incluso si tu creencia es no creer en nada. 

Juegos de estrategia.

2. Aspectos tácticos.

Vamos a definir brevemente qué significa Táctica. Una táctica es una estrategia que se realiza para cumplir un objetivo determinado.

Las tácticas por lo general son diseñadas con un método específico basado en la experiencia y cuyo procedimiento garantiza los resultados.

Etimológicamente, el término proviene del griego “Taktikos” que significa “Tassain” =  “Ordenar”.

La táctica dentro de nuestra Eskrima puede ser definida como la capacidad de poner en práctica y conjugar la técnica más efectiva (ataque preciso) con la capacidad mental más adecuada (no ser golpeados).

Mucha gente me suele preguntar cuento tiempo es necesario para dominar la Eskrima. Mi respuesta suele que ser: “toda una vida“. Pero atendiendo al arte como ciencia del movimiento el promedio y con una buena guía será entre tres a cinco años de práctica continuada y combativa para poder llegar a ser Eskrimadores competentes.

¿Por qué fijo este tiempo? Es muy simple, debemos trabajar conscientemente y de forma individualizada (nada de estandarización técnica ni de programas) para lograr que las acciones técnicas comiencen a ser reacciones instintivas, hábitos funcionales, reales y efectivos.

En otras palabras, las acciones se vuelven instintivas en lugar de un proceso de selección.

Hablamos pues de acciones ejecutadas de la manera más económica posible.

  • Distancia correcta, timing correcto y sin movimientos superfluos. Para lograr esto, todas las acciones deben ser ejecutadas con una actitud relajada y fluida.

Ocultando intenciones en combate.

Un buen Eskrimador ocultará sus intenciones y engañará a su oponente, no podemos olvidar que en un lance con armas reales, no ser heridos será la calve del asunto.

Alguien experimentado hará uso de sus desplazamientos. Cambiar el tempo, la cadencia y la distancia son estrategias fundamentales a tal efecto. Usaremos distracciones u otros métodos combativos similares para impedir caer en el juego de nuestro oponente.

Ser capaces de controlar física y emocionalmente a nuestro contrario será de una validez táctica imprescindible.

Para no confundir términos y en conclusión, la estrategia es el plan general para lograr los objetivos, y la táctica, son las formas o métodos específicos que se aplican de acuerdo a las circunstancias, para cumplir de forma efectiva el plan estratégico.

continuará

José Díaz Jiménez

José

José

“Si vis pacem, para bellum”

3 Comments

    • Gracias JuanJo, poner en orden las cosas a veces no es tan simple como parece. Pero lo intento. Un abrazo y gracias!.

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