Eskrima; «muéstrame cómo te mueves y te diré cómo eres».

Eskrima es movimiento, eficiencia y arte expresado a través de las armas. Suelo afirmar que ni las armas ni tu movimiento bajo presión mienten.

Eskrima en movimiento.

Eskrima no es tan solo Eskrima, cualquiera que se haya enfrentado a las armas se habrá dado cuenta que hay mucho detrás de un arte que se expresa a través de las armas y del movimiento «bajo presión», algo que trasciende lo físico.

  • No hay mayor indicador o escaner de la persona que cuando la ves moverse en una situación en la que sus barreras psicológicas no solo no desaparecen sino que se expresan libres (caos) y sin medida bajo una situación de estrés.

Insisto en un concepto que parece haberse olvidado; las armas no mienten. Pero es que voy más allá. Un persona bajo presión, teniendo que moverse para sobrevivir, tampoco es capaz de mentir y es ahí donde está esa intersección en la que te expresas con total libertad.

No quiero sonar demasiado metafísico, se trata de un proceso lógico de desconexión entre lo que eres y lo que pretendes ser. La forma de eliminar esa barrera es la presión a la que eres sometido y tu capacidad de gestión al respecto.

Todos nos mostramos tal y como somos en combate. Si tienes experiencia al respecto seguro que sabes a qué me estoy refiriendo. El estrés es el protagonista de nuestra vida. Somos tal y como nos expresamos en relación a éste y nos movemos en sintonía con él…

Eskrima y gestión del estrés.

El estrés es sin duda, y con razón, la palabra de moda en los últimos tiempos con un número creciente de artículos en los medios sobre los impactos negativos en nuestra vida. No es nuevo, como antes comentaba , fisiólogos, médicos, psicólogos, fisioterapeutas y algunos entrenadores conocen desde hace muchos años los efectos negativos del estrés en los seres humanos.

Esto es absolutamente necesario para reaccionar eficazmente ante algo que podría ponernos en peligro. De ahí la importancia del tipo de entrenamiento que afrontemos en Eskrima.

Deberíamos ser capaces de gestionar la respuesta al estrés más allá de los procesos fisiológicos ya que la capacidad humana para predecir los factores estresantes futuros puede inducir una respuesta al estrés a algo que aún no ha ocurrido. Que es lo más común.

Hay respuestas que pueden ser bastante predecibles, incluido un aumento en la frecuencia cardíaca y la presión arterial, un cambio en los patrones de respiración, un aumento en el cortisol (una hormona que sirve para aumentar el azúcar en sangre), y la lista continúa.

Como profe de Eskrima y autodefensa por más de veinte años, veo muy a menudo en mis clases, con mis estudiantes en sesiones privadas, el efecto que tiene el estrés en cómo nos movemos.

  • En respuesta a algo estresante todos solemos cambiar los patrones de movimiento, incidiendo directamente en la rigidez (nos tensionamos) para combatir los motivos del estrés.

En última instancia, las capacidades de adaptación del cuerpo a los factores estresantes repetidos provocan un cambio habitual en el comportamiento del movimiento, lo que puede provocar una pérdida evidente de rendimiento.

El estrés excesivo reduce nuestra capacidad para movernos:

1) Pérdida de movimiento.

Esta pérdida de movimiento es la variación normal que se produce en la ejecución de una tarea repetitiva cuando estamos sometidos a cargas intensas de estrés. Esta variabilidad nos debería permitir la adaptabilidad. Por ejemplo, un eskrimador debe ser capaz de alterar su forma de responder ante los ataques que recibe y así poder adaptarse a la situación.

Una persona estresada es aquella que no puede ponerse fácilmente en diferentes posiciones porque está rígido. Es lo que suele ocurrir cuando hacemos sparring y no estamos aun habituados a esta situación.

Si no puede variar con efectividad sus posiciones, ¿cómo puede adaptarse a todas las situaciones impredecibles de una agresión real?

Para mejorar esta capacidad de variabilidad, estaremos de acuerdo que una herramienta tan efectiva como el «control sparring» debería tener una importancia crucial en nuestra práctica de Eskrima.

2) Pérdida de rotación articular.

Cuando estamos estresados ​​y rígidos, perdemos la capacidad de rotar nuestras articulaciones porque ya no están centradas en la cavidad a medida que nuestro cerebro aprieta las articulaciones para protegerse de lesiones durante una experiencia amenazante.

Observad a la mayoría de las personas caminar. Ellos mismos te darán toda la información. Notarás una falta de rotación simétrica del cuerpo, las personas tienden a quedarse más rígidas de un lado (casi siempre el derecho).

Es importante ser conscientes de esta constricción y empezar a relajarnos. El código gestual es evidente. Nos encogemos cuando en realidad debemos expandirnos. 

3) Patrones de respiración alterados.

Ya he hablado de la respiración en varias ocasiones. En concreto de la «respiración táctica».

Uno de los problemas más comunes en esto de la respiración puede verse es lo que me gusta definir como «estar hiperinflado». Esencialmente, la personas víctima del estrés se encuentra en un estado de inhalación excesiva, con una exhalación inadecuada. Es algo que suelo también indicar en clase: «no os olvidéis de respirar!!!!»

Es fundamental mantener una posición erguida y relajada, con un centro fuerte. La respiración acelerada, estresada y contenida (suele ocurrir que se mantiene demasiado tiempo la respiración por esa dificultad de exhalación inducida por los nervios) dificulta encontrar un estado relajado y variable.

4) Tensión excesiva.

Con el estrés crónico y la rigidez que sobreviene, los tejidos de nuestro cuerpo se sobrecargan.

El tono muscular excesivo impide un flujo sanguíneo óptimo, cambia el pH local y puede provocar un acortamiento de los músculos.

  • Sostener un pequeño peso, en tensión isométrica, no supone un problema para la mayoría de nosotros, no lo supone si estamos hablando de sostener un peso liviano durante unos segundos o minutos. Imagínate llevar ese peso todo el día.
  • Ese peso, ya sea físico o mental, este peso imaginario (o no), es el que todos llevamos. Lo manifestamos de formas diferentes. No me cabe duda, es agotador, muchos de nosotros no nos damos cuenta de que vivimos bajo tanta tensión.

Lo interesante de este proceso, insertado en Eskrima de alguna manera extremadamente eficiente, es que aunque no seamos conscientes, una vez estamos con las manos en la masa y debemos enfrentarnos a nosotros mismos a través de las armas, éstas dan un aviso inequívoco de que algo va mal y de que debemos poner remedio más pronto que tarde. 

Movimiento secuestrado

Existen numerosas señales que nos avisarán de que estamos bajo un estrés importante. Para mi el más significativo tiene que ver con la rigidez.

Hay algunas formas de reducir los efectos del estrés en el movimiento y mejorar nuestro rendimiento; aquí un par de ideas para reducir la rigidez.

1) Movimientos lentos.

Moverse lentamente permite el tiempo adecuado para juzgar la información sensorial que recibe nuestro cerebro, lo que ayuda a cambiar el enfoque de la atención y reducir los patrones condicionados de alta tensión.

Es normal querer pillar las cosas a la primera. Pero debemos relajarnos o empeoraremos la situación de forma inconsciente. Cuando cruzo armas con mis estudiantes, una de las normas fundamentales es que intente pegarse a la energía que les transmito. Si no hay tensión, no hay nada que temer así que relájate y disfruta. Es simple de decir, complicado de replicar, lo sé, pero para eso estamos aprendiendo.

2) Respiración.

Nuestra frecuencia cardíaca aumenta naturalmente con la inhalación y disminuye con la exhalación. Si estamos estresados ​​y atrapados en un estado de inhalación, nuestra frecuencia cardíaca se dispara, lo que sin lugar a dudas agrega rigidez al sistema.

Por lo general, si ellos no toman la iniciativa, hago que mis estudiantes hagan algunas respiraciones profundas, les recuerdo que deben relajarse y desconectar.

No hay que pararse demasiado tiempo, vale con focalizarnos en qué está pasando, en ese momento presente. Tenemos que empezar a reconocer cómo nuestro cuerpo está reaccionando y ser capaces de gestionar todas estas señales. Esto forma parte del proceso de la misma manera que debemos aprender a posicionar nuestras manos.

Centrarse en la fase de exhalación de la respiración nos va a ayudar a calmar el sistema nervioso (al reducir la frecuencia cardíaca) y hace que nuestras costillas, nuestra columna, nuestros hombros y brazos entren en una posición más cómoda, más relajada.

Esta neutralidad con respecto al posicionamiento general se centra en «destensionar» las articulaciones y permite una mejor rotación, lo que mejora nuestra variabilidad de movimiento.

Conclusiones.

Me gusta decir que todo es cuestión de energía. Durante las sesiones de Eskrima, sobre todo practicando ciertos tipos de métodos como puede ser el «control sparring» somos capaces de destilar gran cantidad de información de cómo nos encontramos.

Este es el mejor momento para desconecetar de todo, aprovechar la clase para volver a un estado de relajación optimo que por otro lado va a ser fundamental para hacer frente a una agresión real, pero también a la vida misma.

Eskrima Frases.

  • «Cuando reflexiono sobre todas estas preocupaciones, recuerdo la historia del hombre viejo que antes de morir dijo que, a lo largo de su vida, se había preocupado por muchas cosas, de las cuales la mayoría nunca pasó.»Winston Churchill.


Jose Díaz Jiménez
Jose

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