Eskrima Orihinal. Eskrimología.

Para que quede claro. No soy de hacer vídeos técnicos (y me digan aquello de – eso también lo hago yo – sin tener ni idea), ni de “videoselfies” en los que tratar temas a los que pocos interesan.

Tampoco soy de hacer “copy and paste” a todo lo que me encuentre por las redes, no comparto sin dar crédito a las fuentes.

Intento crear mi propio contenido, ese es mi camino.

Ya hay demasiados embajadores del absurdo en este mundillo como para andar plagiando. Alegar conocimiento y experiencia, y apropiarse de lo ajeno subiendose al carro del “todo vale” para ayudar al “arte” me parece pura demagogia.

Hace poco un “nuevo estudiante” me preguntaba cuantas artes marciales diferentes hay que practicar para llegar a ser bueno en Eskrima.

El asunto parece gracioso, pero no lo es. El problema es que esto coincide con la visión general de Eskrima como algo complementario.

El alumno en cuestión había visto en internet a toda un legión de practicantes de diferentes “pseudos eskrimas” (Escrima/Kali) que hacían mil historias dantescas y las integraban dentro de sus sistemas de enseñanza.

La mayor parte de las veces estos “remiendos arbitrarios” no tienen nada que ver con la idea original de Eskrima.

Me explico. Por ejemplo:
  1. Si entrenas Jiu Jitsu, o cualquier arte de grappling (Wrestling, Judo, Sambo…) habrá una clara transferencia técnica a tu Eskrima en la distancia corta. Ésto no quiere decir que teniendo un arma (en el suelo la idea sería levantarte rápido), de repente todo lo que quieras hacer es lanzarte a por tu adversario, olvidando tu arma y querer someterlo “con tus manos”.
  2. Si entrenas Boxeo, o algun otro arte basado en el golpeo (Muay Thai, MMA…), hay transferencias evidentes a las que poder sacar buen partido. Lo cual no quiere decir que portando un arma bases todo tu trabajo en golpear con tus puños o “dando patadas” sin control.
En ambos casos el tema es absurdo, irreal, peligroso y fuera de contexto.

Nunca estaré en contra de que transferencia de otras artes marciales a nuestra Eskrima, sobre todo si hablamos dentro de un contexto combativo. Lo que me rechina sobre manera es la insistencia en el concepto (rancio) de “cantidad sobre calidad.

Añadir ingredientes sin sentido a un buen producto no va a mejorarlo, en todo caso lo arruinará. Es un arte saber fusionar diferentes alimentos/elementos y que den como resultado algo realmente bueno. 

Eskrima es un proceso de crecimiento basado en las armas (como objeto fundamental) y la simplicidad. La acumulación “despiadada” nos lleva justo en la dirección contraria a la Eskrima. Simple, pero no fácil.

José Díaz Jiménez

 

 

José

José

"Si vis pacem, para bellum"

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