Eskrima práctica. Saberlo todo.

Saberlo todo es el fin del trayecto para aquellos a los que el ego ganó la partida. Saberlo todo es la mayor de las falacias posibles con respecto a cualquier asunto que tenga que ver con el conocimiento.

Sabios & ego

Me consta que algunos que siguen este blog me critican (me llena de orgullo el esfuerzo intelectual al que se ven sometidos) porque creen que hablo desde el conocimiento absoluto.

Cree el ladrón que son todos de su condición.

Esto es de conocerme poco (preferible). Nada más lejos de la realidad. Si yo lo supiera todo os lo diría alto y claro, sería un buen reclamo mercantilista lleno de secretos que vender a muy buen precio, ¿queréis uno?

“El secreto es que no hay secretos” by Maestro Ramón Rubia.

Si hay algo que me ha mantenido vivo y constante en esto de la Eskrima es que siempre he buscado de quien aprender más y mejor.

Para resumirlo: esto es buscar personas que te pateen el culo, reseteen lo que crees saber y te empujen a crecer y continuar caminando.

El asunto es que en este mundillo todo el mundo cree ser mejor que el otro. Todo el mundo tiene su visión de la realidad, de lo que son las armas, de lo que es su grupo, su camino, su negocio, su presumible (y cuestionable) valor… pero pocos son lo que entienden la somera estupidez de esta actitud.

Sócrates

Exhibiciones y complejos

Que yo recuerde he participado tan solo en una exhibición en toda mi vida y no fue una buena experiencia.

Aprendí algunas cosas de aquel circo, pero la más importante es:

Hay que alejarse mucho de personajes disfrazados a lo fumanchú con un ego que se les sale por la panza donde amarran sus cinturones desgastados.

El aspecto es importante. Ya lo decían los samurais. Hay que ser aseados y vestir conforme a las circunstancias. Pero disfrazarse y encima creerse superior por ciencia infusa es una cosa confusa.

La perversión de lo que es la lucha ha llegado a cotas inimaginables.

El complejo de superioridad que por ahí tantos acusan está fundamentado en un problema psicológico de trastorno de la personalidad narcisista que en el caso de la Eskrima se soluciona a puro golpe. No hay más amigos.

Creerse superior a alguien basándose en las propias pajas mentales me parece de un aterrizaje a la realidad forzoso y doloroso en el mejor de los casos.

Leer y criticar es fácil. Todos lo podemos hacer desde la comodidad obsoleta de nuestro sofá revestido de sedentarismo obsceno.

Escribir y aprender escuchando las críticas (sean buenas o mejores) no me parece tan fácil, pero claro, esto es asunto para otra entrada.

Conclusiones

Para no parecer un “viejo agriado” de poca monta, termino esta breve entrada con unas pocas frases de alguien a quien deberíamos tener presente en nuestro camino, el Maestro Sócrates:

“Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia.”
“Yo sólo sé que no sé nada”.
“La verdadera sabiduría está en reconocer nuestra ignorancia”.

Y añado sin pretender absolutamente nada: ¡Cuanto listo hay!

José Díaz Jiménez

José

José

“Si vis pacem, para bellum”

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