Eskrima práctica. Siempre regresando.

Soy experto en esto de irme y volver con más y nuevas ideas en la mochila de propósitos por los que luchar. Quizás de eso se trata la vida, de no desistir, de no dejar de luchar.

Es precisamente lo que me empuja a seguir garabateando ideas en negro sobre blanco. Casi un mes sin publicar absolutamente nada. Y esto es lo que hay.

Eskrima y por extensión esto de la cultura de la lucha no es más que insistir, regresar, un entreno más, una lucha más, un aprendizaje más.

Querer tirar todo por la borda forma parte del viaje. Hay tramos en los que el cansancio hace acto de presencia y es justo ahí cuando se demuestra de lo que uno está hecho.

Nunca desistas (esta frase percuta constantemente en mi camino). El tiempo pasa y cuando miras hacia atrás todo lo que uno lleva recorrido empieza a cobrar sentido. Vas construyendo quien eres, aquí y ahora.

A golpe de forja moldeas tus armas.

Fiestas

Diciembre ha sido un mes complicado. Largo, de mucho estrés, muchas horas trabajando la noche y soportando a sus personajes. La gran mayoría son borrach@s amateur, drogados de turno o subnormales sin remedio que pierden el rumbo a lo largo de todo un año y en estas fechas se alcoholizan y consumen (de consumirse) sin freno.

Todo esto ha hecho que me aleje por enésima vez de este blog. La motivación, tal y como ocurre con el agua, se escapa de entre las manos cuando la prioridad de un trabajo alimenticio hace acto de presencia.

No es una escusa. Para resumir y simplificando, todo se reduce a una cuestión de tiempo y energía. Recuerdo ahora un pasaje de la biblia, sí de la misma, es absurdo negar lo que a uno le han enseñado desde pequeño.

Hago así acopio de mis raíces y en una frase creo poder resumir este sentimiento:

“No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; no sea que las pisoteen, se vuelvan y os despedacen.”(MATEO 7: 6)

Poco más que añadir. Hay días en los que no se le encuentra sentido al movimiento, a la inercia que uno viene desarrollando desde lejos.

Y qué más da, “la cabra tira para el monte” y aquí estoy, tecleando sin freno una vez más, sin importar los cerdos que se acerquen a las perlas, porque si se dan la vuelta, aquí estoy con mis armas en alto…

No  es fácil gestionar (casi en soledad) la energía de cientos de personas que están en un posición muy diferente a la tuya. En muchos casos la farándula, los problemas (absurdos en su mayoría), la inconsciencia del populacho… nos arrastra hacia un pozo sin fondo en el que entramos sin saber exactamente cómo salir.

Es entonces cuando el desasosiego de la incredulidad y el pesimismo hacen acto de presencia. Sabes que hay poco remedio para una sociedad profundamente enferma.

Hay soluciones, sin duda, herramientas importantes. Pasan por la cultura, la lectura, el entrenamiento serio con armas o sin armas, la disciplina, la meditación… la constancia.

Armas

El arma que uno es capaz de esgrimir la mayor parte del tiempo se llama experiencia. No queda otra, volver la mirada a los entrenos, a los golpes recibidos, a las veces que uno se ha levantado… observar con detenimiento y sin juzgar todo lo que uno ya ha pasado, hace que te sientas menos sólo, más a salvo de ti y en ti mismo.

El estrés es el peor de los enemigos. El cansancio acumulado hace que se dispare ese nervio que desboca tu ser.

Tu tiempo de respuesta, tus formas y tu inseguridad caminan en la dirección opuesta a todo lo que puede ser tildado de necesario. Pero incluso de esto se aprende.

En ocasiones lo que te desarma es justo lo que te hace más fuerte.

Todo esto hace que la furia contenida se materialice de una forma sin método aparente pero con una pulsión que desafía tus límites.

Regresar

El universo es como una gran pantomima, un teatro del caos y del orden (establecido) que nos pone a prueba con demasiada insistencia. Saber interpretar tu papel  es de vital importancia.

Escuchaba al Maestro Jose Luís Parise hacer una reflexión que me removió. Uno quiere entrar en el mar y éste parece querer rechazarte, pero si insistes, al final te atrae, tanto que puede serte imposible regresar a tierra firme.

Tierra firme, lo estable, a mi entender es un camino de tierras movedizas, me frena, me ahoga. De vez en cuando me rindo un poco. Cedo, me aparto de las letras, las palabras se vuelven escurridizas. Quiero volver a la norMALidad.

Olvidarlo todo, enmendar el camino.

Pero siempre pasa algo, lo pienso mejor y vuelvo a sentarme delante de la computadora. En mi cuarto, rodeado de mis libros, reviso una vez más los papeles en los suelo apuntar ideas erráticas. Cierro los ojos un instante y a sabiendas de que a pocos importa, vomito una vez más esto que he visto a bien llamar, mi cultura de la lucha, mi Fightlosofia.

Ando sin orden, sin objetivos claros, sin un horizonte bien dibujado allá en la distancia. Sigo caminando y aprendiendo… que no es poco.

José Díaz Jiménez

José

José

"Si vis pacem, para bellum"

6 Comments

  1. But oh, the road is long
    The stones that you are walking on
    Have gone

    With the moonlight to guide you
    Feel the joy of being alive
    The day that you stop running
    Is the day that you arrive

    Enjoy the Ride – Morcheeba

  2. Hola José, llevo una temporada leyéndote y estoy enganchado con tus post. Todo pasa, mucho ánimo!

  3. Hola Jose, veo que tienes el libro “Sobre el Combate”, informarte que su autor el Teniente Coronel (R) Dave Grossman viene a Madrid el dia 24 de Enero a dar un seminario. Si necesitas mas info escribe a itepol@hotmail.com. Personalmente pienso que es un libro de obligada lectura y una oportunidad unica ir a su seminario.

  4. Hola, muchas gracias por la info, sigo a la gente de itepol y me da mucho coraje no poder asistir en esas fechas precisamente por trabajo. En fin, tarde o temprano lo conoceré, es una gran referencia y como bien dices su libro “sobre el combate” junto con “On Killing” son de obligada lectura. Gracias por el comentario.

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