Eskrima táctica. Diez hábitos del buen Eskrimador.

Quizás lleves muchos años en la práctica de la Eskrima o quizás estés empezando. Sea como sea hay una serie de hábitos “fundamentales” dentro de Eskrima que considero importantes independientemente de tu nivel.

Hábitos para Eskrima

1. Desplazamientos.

En Eskrima, para poder construir un arsenal efectivo, debes tener unos fundamentos y unas bases muy sólidas.

Hay que estar dispuestos a repetir una y otra vez el “footwork“. A pesar de que no es la parte más emocionante del entrenamiento. Sin desplazamientos no hay Eskrima.

Un buen “footwork” es la única forma de estar en el lugar correcto lo más rápido posible.

La única forma de aprender es practicar, practicar y practicar hasta que todo esto sea parte de tu naturaleza combativa.

2. Entrenando fuera de la Eskrima.

Podrías pensar que los buenos Eskrimistas pasan todo el tiempo esgrimiendo sus armas, pero no creo que sea así.

Otras actividades físicas (no necesariamente relacionadas con las armas ni el contacto), hacen que nuestro foco sea más acertado.

Yoga y meditación están entre las mejores opciones.

Salir de ciertas rutinas para poder sacar máximo partido a nuestro Arte es fundamental.

3. Respeto.

Si bien la conexión puede no parecer muy obvia, te darás cuenta de que los grandes luchadores tradicionalmente siempre respetan a sus oponentes.

Grandes adversarios dan como resultado grandes Eskrimistas. Busca entrenar con gente que “te ponga las pilas“.

La Eskrima tiene su orígen enraizado en la batalla, de ahí que el Eskrimador muestre respeto por él mismo, por sus oponentes y el por Arte.

En estos años he podido comprobar que los mejores Eskrimadores no hacen alarde de sus habilidades, dejan que éstas hablen por sí mismas.

4. Observa.

Se aprende practicando, pero también observando a los demás.

No puedes mejorar si no estás dispuesto a aceptar tus debilidades. Acepta las críticas.

Escucha a los que saben más que tú y toma su “consejo” como un regalo.

Sigue el ejemplo de los que realmente valen, busca a gente con “experiencias reales“. Yo me inspiro en la vida de grandes héroes para mejorar mi propio camino.

5. Mira muchos combates.

Los eskrimadores observan a otros eskrimadores y a otros buenos luchadores.

Observa a tus compañeros, maestros y oponentes.

Asiste a combates en persona y también en TV, internet… da igual de qué estilo sean. Mira veladas de Boxeo, Thai, BJJ…

Disfruta del UFC, de ONE-FC, Bellator… cualquier competencia de MMA es buena.

Esta actitud, aunque sea desde un prisma deportivo, te mantendrá despierto a otras formas y conceptos de lucha.

6. Toma lecciones privadas.

Las clases grupales son una excelente manera de comenzar a practicar Eskrima y sin duda debe ser parte de una capacitación continua.

Aun así entrenar Eskrima de forma privada es algo fundamental. Así lo he vivido, asi es Eskrima.

Todo cuesta, no todo el mundo puede permitirse muchas clases. Tal y como yo lo veo, al final todo se reduce a una cuestión de prioridades y circunstancias.

Eskrima siempre se ha practicado en grupos reducidos, de uno a uno con el Maestro.

Sé que puede resultar complicado, prueba alguna vez, estoy seguro de que la experiencia no te defraudará.

7. Asiste a seminarios y “talleres” de diferentes maestros y disciplinas.

Los buenos eskrimistas van más allá de la clases diarias y las lecciones privadas.

Asiste a los seminarios y talleres que puedas. No tienen que ser necesariamente de Eskrima. Hay otras artes marciales que transfieren mucho a la Eskrima.

Estos eventos te van a dar la oportunidad de entrenar con diferentes personas, nuevas perspectivas y aprender cosas nuevas de profesores diferentes.

En definitiva este entreno te ayudará a salir de tu zona de confort.

8. Come bien y cuidate.

Para un artista marcial serio, su cuerpo es la mejor herramienta.

Los eskrimistas toman en serio su salud física y mental. Comer bien, dormir lo suficiente y descansar cuando se necesita (por ejemplo, lesiones o enfermedades) son aspectos fundamentales.

Estar sanos por dentro y por fuera son hábitos que nos permitirán “estar afilados” durante mucho más tiempo.
9. Disfruta.

La mayoría de los grandes eskrimadores que he conocido disfrutan o disfrutaban de su práctica.

Estoy de acuerdo con aquello de que “cuanto más sudes en tiempo de paz menos sangrarás en tiempo de guerra” pero si en este proceso no hay un sentido lúdico, terminaremos alejándonos del Arte.

Dada la característica fundamental de que “Eskrima es un proceso doloroso“, si no eres capaz de tomarte ciertas cosas de forma relajada y divertida, la frustracion ganará la partida.

Si no encuentras ese punto de diversión en tu práctica puede que algo esté fallando.

Analiza tu entreno y cambia cosas.

10. Haz Sparring, haz combate.
Poco más que añadir, esto es lo más fundamental. Si no entiendes este último punto, todo lo anterior se desmoronará como un castillo de naipes.

José Díaz Jiménez

José

José

"Si vis pacem, para bellum"

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