Eskrima táctica. La chispa adecuada.

Eskrima aplicada a la realidad (no puede ser de otra manera) se conjuga con la acción de aprovechar el momento adecuado (timing) para nuestra acción.

Me encanta escuchar buena música mientras entreno Eskrima. Dice una de las mejores canciones del grupo de rock español, «Héroes del silencio«, una frase que me viene perfecta parta la entrada:

«Todo arde si le aplicas las chispa adecuada«.

De eso va está entrada, de ¡ese momento justo en el que todo estalla!

Momento justo.

Tal y como entiendo Eskrima, que es el pilar sobre el que se sustenta mi visión de una realidad agresiva, identifico varias fases en lo que respecta a un enfrentamiento, siempre y cuando hablemos de un contexto duelista:

Metáfora:
1. Se prende la mecha.
  • Inicio de acción, calma tensa. Estudiar al adversario es fundamental.
  • Nuestra percepción se debe agudizar. Mantener la distancia es fundamental. Estado de alerta en su máxima expresión.
  • Esto es «larga mano» en estado puro.
2. El fuego va recorriendo la mecha.
  • Momentos previos, importante posicionarnos correctamente.
  • Nuestra estrategia empieza a ser clave.
  • No dejarse arrastrar por la impaciencia. 
  • Confiar, no precipitarse. No muestres tus herramientas.
  • Nuestra mejor defensa será un buen ataque en el momento indicado.
  • No telegrafiar.
3. Todo estalla.
  • Empieza el rock&roll.
  • Después de la calma, seguida de la tensión preliminar, comienza la tormenta.
  • Siempre atacar es una de las mejores estrategias en Eskrima.
  • La precisiónnuestro footwork y que «no sea nuestro día» entran a jugar un papel fundamental en nuestro lance.
  • Busca la calma dentro del CAOS (experiencia).
«Alea iacta est«, «la suerte está echada».

Nota importante:

Si hablamos de un enfrentamiento real (varios agresores, armas…) pasaríamos sin ningún tipo de dudas a la última fase, sin previo aviso.

Realidad.

Haber entrenado en un entorno duelista, bajo una idea combativa real, nos dará herramientas útiles para reponernos lo más pronto posible al caos inicial y la «sorpresa» inminente.

La diferencia entre sobreponerse lo más rápido posible a los primeros momentos en los que empieza una acción «no esperada» y/o bloquearnos se mide en unos escasos segundos.

Movernos en entornos «bajo presión», el trabajo con armas y combatir como base de nuestro entreno, nos ayudará a mejorar esa «necesidad imperiosa» de gestionar el caos.

Es fundamental dejar de creer en unicornios y darnos cuenta de que nos enfrentamos a un rinoceronte (animal que dio pie al mito del unicornio).

Que no te engañen:

En Eskrima no aprenderás a luchar:

  • Haciendo tan sólo drills,
  • Técnicas complejas contra adversarios congelados,
  • Practicando «katas milenarios»
  • Golpeando al aire como malloretes.

Los ingredientes esenciales de un enfrentamiento real son la incertidumbre, el miedo y el caos.

Si no te relacionas con ellos, cuando se te presenten, da por sentado que no te van a gustar.

Acción y conclusión:

Como hemos visto, la acción «duelista» suele seguir pautas muy parecidas al acto de prender la mecha de un explosivo.

Es lo que llamo «la chispa adecuada«.

Es tu responsabilidad tener estos conceptos bien claros.

No culpes a otros de no haberte mostrado el camino. Empodérate de tu protección.

No delegues en otros tu propia seguridad. Pon remedio y, de camino, usa tu entrenamiento de Eskrima, las armas, la visión de la realidad que te rodea, para crecer como individuo.

José Díaz Jiménez

José

José

"Si vis pacem, para bellum"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.