Eskrima táctica. Parecidos lógicos.

No son pocas las veces que escucho esto de – “eso se parece mucho a lo que yo hago“.

Teniendo en cuenta las estructuras físicas y mentales del ser humano, hablando de movimiento, autodefensa y combate real, son poco variables, mi respuesta es siempre la misma:

  • claro que se parece, la diferencia está en los detalles que no eres capaz de ver.”

Analizando el asunto.

Considero que más en contacto estás con la ciencia del movimiento aplicado al combate real (con y sin armas), más capaz eres de discernir entre lo que funciona y lo que noLos detalles son los que aplicados en conciencia marcarán la diferencia.

“Eso se parece a lo que nosotros hacemos”. Pues sí y no amigo. Desde una perspectiva general podría decirse que los árboles se parecen mucho entre ellos, un bosque es un bosque. Producen oxígeno, tienen tronco, ramas y raíces. Pero en ningún caso se nos pasa por la cabeza decir que todos los árboles son iguales.

Con el movimiento dentro de Eskrima pasa un poco lo mismo. Claro que se parece a lo que hacen otros, faltaría más. Mientras no se produzca un mestizaje con Aliens, todos los seres humanos nos parecemos mucho.

Dos brazos, una cabeza, dos piernas, un corazón, dos ojos, etc. A mi forma de entender, la diferencia dentro de nuestra Eskrima vendrá marcada por donde ponemos el foco de nuestro entrenamiento combativo y por la característica fundamental de las armas.

El filo manda.

El filo manda, esto es lo que hay. Partiendo de esta premisa, pocas cosas pueden variar.

El movimiento no miente. Puedes camuflarlo o adornarlo, pero cuando te mueves te expresas de dentro afuera. Este proceso no requiere de un lenguaje verbal determinado, por lo que si no lo aplicas conscientemente, con libertad y desde la precisión que requiere un Arte como la Eskrima & Arnis, quedarás en evidencia desde el primer momento en el muestres tu “estilo precocinado.”

Esos pequeños gestos técnicos y estrategias que se pierden en el “estudio masificado” (y que muchos no aprecian), suelen estar presentes en la realidad del combate.

Entender la importancia del posicionamiento, entender la mecánica de nuestro cuerpo cuando se mueve y tener muy claro que un centímetro, hablando de un filo, puede significar la diferencia entra la vida y la muerte, nos hará estar mucho más presentes en nuestra formación como Eskrimadores.

Esta es la ciencia de la Eskrima, la de la simplicidad aplicada al detalle.

Así que la próxima vez que te digan que lo que estás haciendo se parece a algo que tú practicas, empieza a diseccionar para ti mismo los detalles implicados en ese movimiento. Trasládalo a lo funcional y luego entenderás que en apariencia todo se parece, pero que nada es igual.

Un gato negro y una pantera negra pueden parecerse pero no son iguales. Allá con vuestras interpretaciones y con lo que queráis ser.

José Díaz Jiménez

José

José

“Si vis pacem, para bellum”

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