Eskrima táctica. Sobre la distancia adecuada.

Uno de los elementos más importantes del pensamiento táctico en Eskrima es decidir qué distancia deseas usar para realizar tus acciones ofensivas.

Distancia adecuada

En Eskrima nunca va a ser suficiente pensar con demasiada antelación qué hacer si no estamos en una posición correcta. Incluso si esos tipos de ataques que tienes automatizados siempre te han funcionado, considerar la distancia y el tiempo adecuado (timing) es mucho más importante que tener un plan predeterminado.

Comprender cómo las diferentes distancias de combate afectan directamente a un enfrentamiento (sobre todo armado) te va a permitir elegir correctamente tus acciones de forma activa.

Algo que te ayudará a pensar tácticamente en términos de distancia dentro de Eskrima será “categorizar” tus acciones.

Ejemplo. Las acciones más comunes:

  1. Chequeo del arma y respuesta,
  2. Ataque por inducción (interceptar),
  3. Retirada (salir de la distancia),
  4. Contraataque (elástico).

Habría un sinfín de opciones, esto es tan solo un ejemplo. Se pueden categorizar estas cuatro acciones como acciones de corta o larga distancia:

Distancia corta:
  1. Chequeo del arma y respuesta,
  2. Ataque por inducción (interceptar)
Larga distancia:
  1. Retirada,
  2. Contraataque (elástico)
En otras palabras, tienes que estar relativamente cerca de tu oponente si quieres ejecutar las dos primeras opciones, y relativamente lejos para las dos siguientes.

Es importante gestionar el control de la distancia. Debes saber cuando estar dentro o fuera del juego. Esto lo lograrás con un sentido del timing y de la distancia muy finos que se materializa a través de unos buenos desplazamientos.

Tácticas

Debes controlar la distancia y no solo mantener la distancia.
Necesitas estar cambiando activamente la distancia entre tú y su oponente.

Los cambios en la distancia y el ritmo (roto) son los que te permiten sorprender a tu oponente (la sorpresa es la esencia del tiempo en Eskrima).

También debes tener en cuenta cuáles son tus fortalezas. ¿Tienes más éxito con las acciones de distancia corta o acciones de distancia larga? Esto te ayudará a determinar qué tan cerca debes estar de tu oponente.

Un eskrimista que sea extremadamente bueno en distancia corta, generalmente debe, incluso cuando está haciendo un buen juego desde  “lejos” (larga mano), estar relativamente cerca de su oponente. Y viceversa.

A tener en cuenta:

En lugar de permitir que las acciones que quieres usar marquen la distancia en la que te encuentras, debes tener la distancia correcta (creada a conciencia) para que las acciones que quieres usar sean posibles.

Usando la distancia.

Si quieres usar la distancia para limitar las elecciones de tu oponente, debes crear un marco combativo que te permita controlar la pelea. Una vez que hayas creado ese marco táctico, la elección de tu próxima acción será mucho más simple, porque habrás limitado significativamente las posibilidades de tu adversario.

Si encuentras que ciertas acciones no te funcionan, en lugar de intentar otra acción, primero vuelve a evaluar la distancia y la posición en la que te encuentras y cómo éstas están cambiando. No te precipites.

Comienza a estudiar tu Eskrima como si todo fuese una cuestión de distancias. La tuya y la de tu adversario. Como si todo se tratara de “estructuras y juegos, movimientos para llegar a la distancia correcta“. De esta forma tu comprensión táctica dentro de la Eskrima crecerá significativamente.

Estos conceptos son aplicables a todas las armas (y, por supuesto, tanto a la ofensa como a la defensa).
Este tipo de pensamiento táctico basado en la distancia es especialmente importante en el trabajo con filo.

José Díaz Jiménez

José

José

"Si vis pacem, para bellum"

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