Eskrima y «los tres filtros de Sócrates».

Los tres filtros de Sócrates, actuales y aplicables a Eskrima, son pura fightlosofía de vida.

Eskrima, Sócrates y «los tres filtros».

Tengo mucha suerte, soy consciente de ello (aunque a veces me cueste reconocerlo), hay gente que sigue el blog de Orihinal Eskrima, esto me hace sentir muy agradecido y me da inercia, además de ser fuente de inspiración, para seguir manteniéndolo con vida.

De vez en cuando, por privado, me llegan preguntas de personas que por algún extraño designio del universo consideran que mi criterio tiene algo de valor.

Mi disposición a aclarar cualquier duda sobre ESKRIMA o autodefensa (siempre que esté a mi alcance) es incondicional.

La información que no se comparte es totalmente estéril.

Muchas veces, las que más (y es comprensible) la gente me preguntan por referencias de otros maestros, grupos y estilos. Ante este tipo de cuestiones despliego toda mi educación diplomática y suelo aplicar una máxima que considero realmente importante:

«Si no vas a hablar bien de alguien, mejor no hables.»

Algunos de vosotros sois testigos de ello, soy inflexible al respecto.

Esquivo las opiniones personales hacia otros Eskrimadores y estilos porque considero que es lo más elegante, «no hagas a otros lo que no quieres para tí.»

Entrar en el juego de la critica sin sentido no está al alcance de mis posibilidades.

Reflexionando:

Pensando al respecto y tras alguna charla de estas en las que intentan sin mucho éxito hacerme caminar por la cuerda floja (reconozco que algunas veces es complicado mantener las formas dependiendo de «lo que o de quién» se hable), hoy quería compartir una historia que se le atribuye a Sócrates. Evidentemente nunca sabemos a ciencia cierta si es de él o se la han endosado, de igual manera es una gran enseñanza y quería proponeos meditar su mensaje.

Vivimos en un mundo en el que la envidia, las «fake news» y el destruir en vez de colaborar está a la orden del día. Enseñanzas de este calado cobran mucha importancia para la Eskrima donde la desidia ha llegado a cotas preocupantes por una falta total de honestidad e integridad.

Sócrates y los tres filtros:

Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de manera atropellada:

-“¡Maestro! Quiero contarte algo, un amigo tuyo ha estado hablando mal ti…”

Sócrates lo interrumpió y pacientemente le dijo:

-“¡Espera un momento! ¿Has pasado lo que me vas a contar por «los Tres Filtros»?

-“¿Los Tres Filtros Maestro…? No sé de qué me habla.”

-“Sí, ahora te explico” – replicó Sócrates. -“El primer filtro es el de la VERDAD. ¿Has examinado con detenimiento si lo que me vas decir es realmente verdad?”

-“No Maestro, se lo oí decir a unos vecinos tuyos mientras pasaba junto a ellos…”

Sócretes replicó a su alumno:

-“Pero al menos lo habrás hecho pasar por el segundo filtro, el de la BONDAD: ¿Lo que me quieres contar es algo bueno?”

-“No Maestro, en realidad no… creo que es todo lo contrario…”

-“¡Ah, bueno!” – interrumpió Sócrates.- “Entonces vamos a aplicar el último filtro. ¿Es NECESARIO que me lo cuentes?”

– “Para ser sincero, no es para nada necesario.”

– “Entonces -sonrió Sócrates-, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… mejor lo olvidamos!

Recuerda siempre ¿Tienes algo que decir de otra persona? Antes de hacerlo recuerda siempre los tres filtros: la VERDAD, la BONDAD y la NECESIDAD.


Frases para la Eskrima.

Termino, como es de costumbre, con algunas frases que ilustran la entrada. En este caso y como no podía ser de otra manera son del sabio griego Sócrates:

«Solo existe un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: la ignorancia.»
«Para encontrarte a ti mismo, piensa por ti mismo.»

Jose Díaz Jiménez
José

José

"Simple but not easy"

2 comentarios

  1. …»si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… mejor lo olvidamos!”

    Maravilloso.

    Gracias José!!!

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