Eskrima y reacción.

En Eskrima, como en la defensa personal, hay diferentes fases de la acción a tener en cuenta. Reflexiono sobre la importancia de la reacción en una situación real.

Eskrima y el momento exacto…

Eskrima es presencia. Es estar muy presente siempre, y más aun cuando hay un conflicto que circunda nuestra realidad.

El conflicto es intrínseco al ser humano, da igual el momento en el que éste salte a la palestra, vendrá tarde y temprano y es nuestra responsabilidad, atendiendo a las posibles consecuencias, estar «dignamente preparados.»

Si hay en algo en lo que incido en mi forma de enseñar y entender Eskrima y por extensión autodefensa, es en la necesidad de desarrollar la capacidad de reacción, que está directamente ligado con la capacidad de gestionar el estrés, es decir, de mantenerse en una estado de «relativa calma

No nos vamos a engañar, esto de lo que hablo es tan variable como que «somos, estamos y reaccionamos« tal y como va pasando nuestro día a día. Créeme cuando te digo que si has tenido un día de perros o una racha de mierda, esto nos va a afectar de alguna manera (a veces negativamente) en nuestras habilidades y/o capacidades de gestión de «situaciones complejas».

Reacción, acción y sorpresa.

Estaría genial que todos experimentasen esto que vengo diciendo. Eskrima se convierte en algo muy mágico cuando empiezas a sorprenderte a tí mismo.

Alejándonos del concepto ego, cuando ésto ocurre y «la magia» te pilla por sorpresa, es una señal muy clara de que nuestro camino va en la dirección adecuada y se ha sincronizado con algo más grande que nosotros mismos.

Hace «relativamente poco», en el trabajo (cuando aun no había estado de alarma) me encontraba en un momento de aquellos complejos por sí mismos (una vez más) que por definición hacen perder toda esperanza en el género humano.

La experiencia me sirve una vez más de sustento para definir concepto sobre lo que muchos llaman «realidad», pero no saben de qué va el asunto.

Estar en una situación en la que además tienes que «gestionar el estrés de otros» es algo que no se aprende más que con experiencia y teniendo el concepto de «orden», prevención y gestión muy bien «afilado».

Toda esta locura requiere mucha energía (estado de alerta) concentrada en poco tiempo.

Estas son las fases:
  • Hay veces que sabes cual es la solución del problema. Hablando claro, sabes que un «toque de atención» en el momento oportuno, arregla muchas problemas. Reacción interceptando la intención.
  • Normalmente, cuando la acción se desencadena no tienes tiempo de casi nada porque suele ocurrir de repente, coincidiendo, como no podía ser de otra manera, con el momento menos oportuno. Reacción adecuada a la circunstancias.
  • Es aquí cuando conviene haber organizado (concepto prevención) todo muy bien desde la base para poder actuar (reaccionar) en el momento oportuno.
  • Evitar es la idea clave, estamos de acuerdo, debe ser nuestro anclaje, pero «no siempre va a ser posible» (meteos esto en la cabeza) y es para esto que debemos haber trabajado previamente de la forma más adecuada y oportuna. Para poder reaccionar con proporción y presteza.
  • El posicionamiento es básico, debe ser instintivo, recordad aquello de que «una buena posición es capaz de producir un buen movimiento, una reacción adecuada.

¿Pasar de cero a 100?

Cuando has ido colocando las piezas en el lugar adecuado, en la dirección adecuada (no perder de vista la idea de «combate real»), las cosas «no se desmadran tanto» o no se ponen tan a favor del que inicia la «acción violenta

  • La idea de pasar de «cero a cien» es un gran error. Si estás en una «posición cero» en una situación real, mal vamos, no te has enterado de qué va la película o te has dejado engañar totalmente.
  • El estado de alerta debe ser tal que cuando se desencadene la acción (si se desencadena) estemos al 99% de nuestra «capacidad de reacción.»
  • Siempre te pueden sorprender, de hecho lo harán, pero la capacidad de recuperación será mucho más adecuada estando alerta (agresivamente hablando) que si estás dormido en los laureles de tu falsa confianza. 

Ser capaz de gestionar este tipo de situaciones es una cuestión de ensayo y error, de experiencia en el campo de batalla.

Suelo repetir que «la enseñanza real empieza cuando todo termina.»

Una de las claves debe ser no reconocerse a un como hacedor, sino como transmisor. Esto que suena mágico es lo que yo suelo llamar «Eskrima invisible«. Está ahí y se manifiesta en el momento oportuno, te permite reaccionar eficientemente.

Termino con la tercera ley de Isaac Newton:

“Todo cuerpo A que ejerce una fuerza sobre un cuerpo B experimenta una fuerza de igual intensidad en la misma dirección pero en sentido opuesto”

Aunque no os lo creáis y aunque parezca totalmente desconectado de lo que os vengo contando, lo de «fuerza de igual intensidad en sentido opuesto», es de una mentalidad ofensiva genial y os va a ahorrar muchos problemas con la ley, aunque claro, no siempre debemos/podemos actuar con esa proporcionalidad (igual intensidad), pero esto da para otra entrada…


Jose Díaz Jiménez
José

José

"Simple but not easy"

2 comentarios

  1. «Suelo repetir que «la enseñanza real empieza cuando todo termina.»

    Mejor explicado imposible!!!

    Gracias José.

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