Habilidades. Eskrima táctica.


¿Tener habilidad haciendo drills es en realidad tener algún tipo de destreza más allá de coordinación y sentido del ritmo cíclico? Es ésta una pregunta constante en mi forma de entender / entrenar Eskrima. Hay un mundo de diferencia entre hacer una demostración de facultades dentro de un juego estructurado (suele ser espectacular y vistosa) y el hecho de combatir con armas (caótico y nada estético – la mayor parte de las veces).

Lo Drills son herramientas que considero necesarias en la construcción de bases sólidas y estructuras eficientes que se configuran de manera progresiva y táctica. Hasta aquí todos de acuerdo, los “juegos” son necesarios para ir entendiendo qué es el combate. Y aquí está la clave. Jugar es lícito, los animales cuando van creciendo se entrenan en la lucha en forma de juego, los hace más fuertes, resistentes y conscientes de sus límites. Estas formas de entreno tienen claros objetivos, son pequeñas piezas de un puzzle llamado combate.

“Diseccionar” la lucha tiene muchas ventajas, encontrarnos en situaciones determinadas durante el caos que supone el sparring y replicarlas en un contexto más controlado es una capacidad humana impresionante. Con esta perspectiva podemos mejorar las habilidades necesarias de ese momento determinado (sin estructura y fugaz, por lo que no tiene sentido crear un mundo de un segundo). El problema, bajo mi punto de vista, viene cuando el vehículo se convierte en el camino a seguir.

Para mi un drill eficiente es aquel que tiene una estructura dinámica y que puede romperse sin alterar el resultado del trabajo. Ese ejercicio debe alimentar las capacidades necesarias para la pelea y no atrofiarlas. Entrar en bucles sin sentido tiene más inconvenientes que ventajas, nos convierte en robots, en autómatas que caminan en una dirección sin determinar. Hay mil formas de entreno, mil formas de entender la progresión, mil formas de crear buenos luchadores, lo que está claro es que todas ellas, sin escusa, deberían ir en la dirección correcto hacia el combate, de la práctica dinámica y viva que supone el riesgo de ser golpeados.

El caos es nuestro aliado, darle forma para aprender de él es interesante, pero lo realmente importante es volver una y otra vez a él (desde el combate), probar si estamos en su camino o nos hemos perdido en las estructuras que otros nos imponen.


José Díaz Jiménez

José

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“Si vis pacem, para bellum”