“Los últimos de Filipinas”. Parte 2. Eskrima roots.


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El 13 abril de 1899, el almirante Dewey envió al cañonero Yorktown, los americanos tuvieron el gesto de intentar la salvación de los de Baler, el teniente Cerezo interpreta que son los refuerzos y se produce una gran euforia entre los españoles. Los 16 fusileros americanos del Yorktown, al frente del teniente James C. Gillmore mueren sin lograr rescatar a los españoles. El Yorktown se retiró.  Martín Cerezo ordena seguir con la resistencia. En mayo, el teniente coronel Cristóbal Aguilar y Castañeda, llega a Baler desde Manila a bordo del cañonero Uranus. Cerezo confundió el cañonero español con un barco filipino e imaginó que intentaban tenderle una trampa. Se niega a salir de la iglesia y Aguilar no consigue convencerlo de que la guerra ha terminado. Éste en un intento de hacer entrar en razón a los de Baler, les entrega unos periódicos para que los lean y verifiquen lo que quiere transmitirle. Martín Cerezo lee los periódicos y se convence del error asumiendo la realidad.

El 2 de junio de 1899, (337 días después), la bandera española es sustituida por la bandera blanca. Martín Cerezo consiguió negociar la rendición. En la capitulación se decía que las dos partes habían decidido abandonar las hostilidades, que los españoles serían respetados, que saldrían de la iglesia portando sus armas y que serían escoltadas hasta las tropas españolas o un lugar seguro.

El oficial al mando de las fuerzas filipinas sitiadoras Simón Tecson se presentó ante los españoles, Martín Cerezo le indicó su intención de rendirse siempre y cuando se aceptaran una serie de condiciones. Tecson le pidio a Cerezo que las redactara y que si no había nada que resultara degradante, aceptaría la rendición y permitiría a los españoles salir con las armas hasta el borde de su jurisdicción, donde deberían entregarlas.

Cuando salen de la iglesia, sólo quedan 33 soldados y 2 frailes, 17 habían muerto, 6 se habían escapado y 2 habían sido fusilados. Salieron con honor de la iglesia desfilando con marcialidad y recibiendo los honores de las tropas Tagalas. Más tarde, el 30 de junio, se publicó un decreto firmado por Aguinaldo.

El día 29 de Julio los héroes de Baler embarcaron en el vapor Alicante, de la Compañía Trasatlántica y el 1° de septiembre desembarcaron en Barcelona siendo recibidos por las autoridades. El teniente Saturnino Martín Cerezo (que llegó al empleo de general) fue condecorado con la Laureada de San Fernando y nadie se explica porque no se concedió una Laureada colectiva a los compañeros del teniente. A la familia del capitán Enrique de las Morenas y Fossi, se le concedió una pensión anual de 5.000 pesetas válida para su viuda o herederos. Enrique de las Morenas, nacido en Chiclana de la Frontera (1855); fue ascendido a título póstumo a Comandante.

Toda la gloria para los mandos y una vez más destacando la injusticia instaurada en nuestra tierra desde antaño, a los soldados el estado les concedió tan sólo 60 pesetas de pensión; algunos de ellos murieron como mendigos en las calles de aquella España de no hace tanto; 12 sobrevivieron hasta ver la Guerra Civil y alguno de aquellos valientes tuvo por mala fortuna morir fusilado en dicha guerra. Que gran injusticia no respetar ni tan siquiera a los veteranos de guerra que un día defendieron la patria en ultramar.


Como empecé comentando en la primera parte de esta entrada, setenta años después del estreno de la única película que se hizo sobre el sitio de Baler, España vuelve la mirada a aquella gesta de resistencia y valor. Comenzó así el rodaje de “1898. Los últimos de Filipinas”, dirigida por Salvador Calvo y protagonizada por Luis Tosar, Javier Gutiérrez, Karra Elejalde, Eduard Fernández y Carlos Hipólito. Contando con un presupuesto de 6 millones de euros, cuentan los cronistas que están siendo semanas de intenso rodaje entre Guinea Ecuatorial, Tenerife y Gran Canaria. Según su director, pretende ser “lo más realista posible”. Quiere huir de la etiqueta de remake aportando calidad a lo que se ha definido como una película necesaria.

Habrá que ir al cine a ver como queda esta aventura en la gran pantalla, una historia que ya forma parte de nosotros, de nuestra historia y en alguna manera de nuestra Eskrima. Enhorabuena por tan grande proyecto.


Gozando #luistosar #eduardfernández #1898 #1898losultimosdefilipinas

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#1898, Los SUEÑOS a veces se cumplen!!!

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*La imagen de portada no es de Filipinas sino de Cuba, el atuendo era similar, me pareció muy curioso el perro. 

José Díaz Jiménez

José

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“Si vis pacem, para bellum”

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