Mistakes. Eskrima Táctica.

Debe quedarnos bien claro que en el entrenamiento de nuestra Eskrima (y de cualquier arte marcial o deporte combativo) debe haber ciertos pilares sobre los que sustentar nuestro trabajo. El apartado físico es uno de ellos, seguido muy de cerca por la técnica (en estos dos primeros casos el orden da igual) y por último y con categoría de “imprescindible”: la puesta en escena, el combate.

El objetivo en Eskrima es que todo el esfuerzo realizado en la progresión técnica y física esté focalizado en un movimiento y posicionamiento correcto aplicable en primera y última instancia a la realidad del combate. Si tenemos esto claro, el camino que recorramos siempre dará sus frutos, no importa si es un proceso lento o rápido, lo que importa es que avancemos con la suficiente entereza.

Si hay algo que se aprende de todo este proceso (recordamos en Eskrima este camino tiene una relación muy estrecha con el dolor y el cambio continuo) es que incluso estando en la mejor forma posible y habiendo entrenado en la línea más correcta posible, a la hora de la verdad, en sparring, haciendo combate, se cometen grandes errores y es justo ahí donde queremos estar (aunque suene un poco contradictorio).

Orihinal Eskrima mistakes

Buscaba inspiración leyendo sobre el entrenamiento de las fuerzas de élite y es casi obligado estudiar un poco (por pura estadística de acción) a los Navy Seals. Como consecuencia de esa búsqueda di con la historia del exmarine Kevin Lacz (conocido como “Dauber” y compañero del famoso Chris Kyle – “American Sniper”), francotirador de élite. Desde su experiencia habla sobre conceptos que me parecen fundamentales en nuestro camino dentro de la Eskrima, de las Artes Marciales o de sea lo que sea que practiques relacionado con el combate.

Recientemente ha sido entrevistado en el periódico ABC con motivo de la publicación de su libro “El último francotirador” (The last Punisher) y dice lo siguiente:


[…] La operación exigía el mayor sigilo y, para desgracia de los SEALS, eso no es lo que obtuvieron gracias a sus torpes y ruidosos aliados. A pesar de todo, el objetivo se cumplió y nuestro francotirador pudo, entrando el primero y encañonando a sus enemigos, desarmarles sin disparar ni una sola vez… Tuvo suerte ya que, cuando el «baile» terminó, se percató de que se le había caído el cargador de su arma… ¡y que no habría podido disparar aunque hubiese querido!.

«Quería mostrar esa diferencia en el libro. Que quedara claro que todo el mundo se equivoca y que da igual que lleves dos años o cuatro entrenando. La historia demuestra que es más que posible cometer una gran cantidad de errores que te pueden costar caro. Pero la clave es ir corrigiéndolos. Tienes que estar preparado para todo. Puedes tener un blanco muy malo o puedes tener un iraquí que te fastidia el silencio porque le da un manotazo a una escalera, pero tienes que estar preparado. Ser un SEAL es saber arreglarlos y seguir adelante». […]

Fuente abc historia.


Queda claro: o te equivocas y lo solucionas o no avanzas. Para errar hay que caminar, estar en la “línea de fuego”, debes combatir. Si no lo haces, si no sales de esa zona de confort de juegos absurdos con armas, si no peleas o haces sparring… nunca podrás aprender, nunca podrás sobrevivir y nunca estarás practicando Eskrima.

José Díaz Jiménez

 

José

José

"Si vis pacem, para bellum"

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