Sin Cohesión. Eskrima views.


Ya que considero que las Artes Marciales en general y la Eskrima concretamente son herramientas que han de caminar bajo una visión holística de la vida, suelo investigar y poner mi atención en mundos que en principio no tienen que ver con la Lucha, pero de los que  últimamente aprendo mucho más que de lo que veo en este mundillo de guerreros falsarios diseñados a golpe de varita mágica en el que la división está a la orden del día, no solo de estilos, sino de academias, tendencias e insufribles paranohias.

Si hay algo que me apasiona de la investigación (a parte de que me acerca a objetivos marcados con respecto a nuevas metas y formas de querer mejorar mis proyectos) es que a menudo uno ve allí donde mira con curiosidad cosas que quisiera para sí mismo y que no encuentra en su propia camino ( bien porque ya no existe, bien porque no te lo enseñaron, bien porque ya se olvidó). Siempre he creido que posiblemente las Artes de Lucha son de las actividades más practicadas en el mundo, casi todos o para no hacer demagogia, muchos de nosotros, empezamos de pequeñajos haciendo Kárate o similar ( porque es lo que había) y luego la vida a unos nos ha empujado a continuar por esta senda de la lucha y a otros muchos los ha empujado a sentarse frente a una pantalla de televisión hipnotizados cual esbirros de la massmedia ( a la vez que van mal envejeciendo y engordando 😉 ).

Dentro de este panorama que me encuentro con observancia crítica, si hay algo que me llama la atención es la falta de unión en el mundo de las artes marciales ( si reúnes a un grupo de “artistas marciales” en una sala, todos cual chismosas cotorras empezarán a criticar al de más allá porque son ellos los que tienen la verdad verdadera de su lado). No existe la cohesión que se da en otro tipo de actividades deportivas y sinceramente, a pesar de que la lucha se presupone una gran herramienta para gestionar el Ego, los gallitos de peleas defendiendo su corral ( estilos y más estilos) hacen que se diluyan cada vez más los valores supuestamente implícitos que deberíamos haber heredado de nuestros ancestro Guerreros. Encuentro en el mundo, por poner un ejemplo, de los Triathletas ( bicicleta, correr y nadar para mi son: distancia de Armas, distancia sin Armas y Grappling), de los Ultramaratonianos, de los Deportes de riesgo…un sentido que a grandes rasgos y generalizando, se ha perdido en la Lucha: la verdadera competición no está fuera, no está en llegar el primero a la meta o en ser el mejor ( porque “ser el mejor” es algo demasiado relativo, fugaz y circunstancial )…la verdadera competición está en llegar allí donde imaginaste…a salvo, de una pieza y así poder continuar caminando…lo importante es el reto que te planteas contra ti mismo, la superación de tus miedos, romper tus límites y crecer como persona…el objetivo, al fin y al cabo es ser todo un Finisher.

La falta de cohesión es un mal endémico de los estilistas y de sus egos temerosos. Los estilos, como ya hemos dicho otras veces, son etiquetas que delimitan la funcionalidad, encorsetan la idea de la supervivencia y son la marca de identidad de las pseudo artes.

Llegados a este punto, tendríamos que encontrar un rumbo que identificásemos como propio y comenzar a recorrerlo sin nombres y apellidos, una vez un amigo me dijo: ” hay que tener una buena cabeza para decidir un camino por donde ir y un par de cojones para seguirlo“. Tendremos que arrancar solos y sin saber como ni cuando ir encontrándonos a otros que en su día decidieron ir en esa misma dirección. Este rumbo, esta trayectoria, este camino que en principio iniciamos individualmente, habría de no olvidarse ya que en un punto indeterminado de conexión, será el puente que nos una a los demás buscadores, alejándonos así de dogmas individualistas y separatistas, es entonces cuando nos daremos cuenta de que no hay demasiadas formas de hacer bien las cosas y de que lo importante es tomar conciencia de los puntos de cohesión y alejarnos de las diferencias que no hacen más que abrir las brechas y el mercado a lo “moderno destilado” y a la tecnología de lo fácil, modelos sectarios de mentes no pensantes que quedan atrapados cual fariseos ultraortodoxos de poca monta.

José Díaz Jiménez.

José

José

"Si vis pacem, para bellum"

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