Sobre desarmes. Eskrima views.


Como sabéis no soy muy dado a hacer artículos de carácter técnico, pero de vez en cuando y basado en la insistencia de cosas que van pasando en clase, me gusta aclarar ciertos aspectos que considero importantes en la práctica de la Eskrima. En este caso quiero hablar de los desarmes ya que dada su “espectacularidad” parece interesar a mucha gente. Para mi es una estrategia que en demasiadas ocasiones se ha malentendido. Es evidente que desarmar a tu oponente te da una posición muy favorable en combate siempre y cuando el desarme tenga intencionalidad y sea coherente.

Si desarmas en larga mano (distancia larga), poco más hay que añadir: acabarás con el adversario lo más rápido posible con golpes a máxima potencia. Desarmar en esta distancia puede lograrse atacando al “brazo armado”, aunque en ocasiones ocurre de forma inesperada, por ejemplo golpeando la mano no armada o incluso por fatiga del adversario. En este tipo de acciones será imprescindible mantener una distancia (footwork) y un posicionamiento adecuado.

En distancia corta los desarmes ocurren de manera más “elaborada”, son otro mundo. Habrá que atender a muchos más parámetros y bajo mi punto de vista, debe ser algo espontáneo y circunstancial. Será la mano izquierda (o para el caso no-armada) la que tenga mayor importancia / protagonismo. El desarme se encuentra, ocurre, se aprovecha la oportunidad. Como siempre el “timing” juega un papel fundamental. Si bien es posible buscarlo, como estrategia es mucho mas inteligente golpear sin cesar. Primero golpear, luego golpear, más tarde continuar golpeando (en esto insisten mis maestros) y como consecuencia de los golpes: los desarmes, las palancas …

Si a algo a lo que se parecen los desarmes en Eskrima (hablamos de bastón) es al tipo de lucha “grappling“. Agarres, oportunidades, desequilibrios…

Hay varios errores “graves” a tener en cuenta dentro de la estrategia de los desarmes:

– Un error común es pensar en ellos como si fuesen técnicas aisladas. No deberían trabajarse como algo estático y en el que nuestro compañero colabore siempre. Se trata de desarrollar la habilidad de percibir la energía del contrario, una sensibilidad que se desarrolla a través del trabajo con armas en distancia corta. Muchas horas de Palusot (control sparring) harán que esto que digo se convierta en realidad. El único secreto radica en la constancia.

– Otro error muy común e importante es que la gente suele relajarse una vez logrado el desarme. Se convierte en un estado de reposo peligroso. Si te relajas durante la práctica, en la pelea tu cuerpo recordará lo que sueles hacer. Hay que tener muy en cuenta que al desarmar es cuando puede empezar de verdad la batalla, tu contrincante, ahora desarmado, hará lo imposible por “defenderse”. Es imprescindible dar continuidad a nuestra acción. A grandes rasgos atenderemos a dos posibles reacciones del contrario: Correr a por su arma o cortar la distancia e intentar controlar la nuestra. En resumen: si desarmas, lo que deberías hacer inmediatamente después es golpear tan duro como puedas para “terminar tu trabajo”.

Los desarmes son una parte más de la Eskrima, importante pero no imprescindibles. Es un momento de orden dentro del caos, pero que si no se realiza con eficiencia puede volverse en tu contra.

*Imagen de portada by http://www.digitalphotographer.ph/

P.D: Me he centrado en los desarmes de bastón, si hablamos de armas de filo, entramos en otro mundo merecedor de varios artículos. Gracias.

José Díaz Jiménez

José

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“Si vis pacem, para bellum”

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