“Tú eres el Arma”. Eskrima views.


Observar cómo aprende la gente y entender los cambios que se producen en ellos es el motor que me ha empujado a continuar en esta ardua tarea de lo que supone educar en las Armas. Todos buscamos soluciones externas a nuestros conflictos internos, a mi se me antoja haber entendido que el punto de mira se ha virado justo en nuestra contra y así sin saber a donde mirar exactamente, hemos perdido el rumbo.

Cuando en un principio comenzamos a trabajar en Eskrima con las Armas,  parece ocurrir que de repente nuestra mente entra en un estado de ansiedad, de estrés difícilmente comparable a otras situaciones ( lo que llamo “las neuronas rechinan” ) y nos sentimos muy limitados por  el Arma/ herramienta que ahora y sin nosotros saberlo se ha convertido en nuestro mejor Maestro. Dejar que el arma tome el  control ( resistirse al principio es inutil) es uno de los primeros pasos que tendremos que aceptar, para desde ahí conquistarla con el trabajo constante de la práctica y darle la vuelta a la situación, esto requerirá paciencia y auto-descubrimiento.

Me  suelen preguntar qué tipo de Arma me gusta o prefiero más y saliendo un poco de los estereotipos, suelo decir que la que se deje usar … con esto quiero decir que no siempre por desgracia voy a poder elegir qué arma usar, a veces no serán armas normales, otras tendré que hacer frente a la agresión primero con mis manos para poder sacar mi Arma … y así mil situaciones. Y aquí está la reflexión de hoy: si te focalizas, te encierras o te dejas cegar por la sensación de seguridad que te brinda llevar un Arma encima como único sustento de tu estrategia para la supervivencia, puede que estés perdido, hay que empezar a entender que el arma eres tú de forma integral. 

Una cosa es ir armado y saber usar tu arma, otra muy distinta es echar la responsabilidad de nuestra seguridad a esa arma, que está guarda y que de por sí ahí no hace nada. Hay mucha gente con la que hablo y que tarde o temprano y hablando del cuchillo, te sueltan el típico: ” pero claro es que si yo tengo una pistola” a lo que yo les digo … “ ok: ¿tienes la pistola ahora mismo encima ? ¿ puedes sacarla de donde la tengas?” (mientras les controlo su mano derecha amablemente), suele ser que ni tiene pistola, ni han usado una en su vida (o demasiadas pocas veces frente a una blanco estático ) y que encima se asustan de la misma idea de tener que usarla: ” ok, yo sí tengo mi arma encima y sé como usarla (sacarla), ¿quien está en desventaja?”.

Con esto quiero decir que al final da igual lo armado que vayas o lo que entrenes, que si no eres consciente de que todo empieza por ti, de que tú eres el Arma conductora … que todo empieza por tus actitudes, por tu entrenamiento personal constante y consciente de forma integral (físico, técnico, mental), de que todo empieza por como te conciencies de lo importante que es la autodefensa basada en las Armas y la relación que llegamos a tener con ellas. Si no eres consciente de todo esto que estamos hablando, muy posiblemente te podrás llevar muchas sorpresas desagradables, porque no sería ni la primera ni la última vez que un arma se velve en contra del que la usaba y esto no es más que irresponsabilidad y desconocimiento.


José Díaz Jiménez

 

José

José

“Si vis pacem, para bellum”

7 Comments

  1. Esta también escrito que no se que comentar!!!!
    Pues ni un punto que añadir José…

    • Gracias Oscar, hay demasiado fantaseo en este mundillo y a veces es tan evidente que no entiendo … a veces casi que ni quiero entender, como la gente entrena tanta basura …

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