Eskrima de trinchera.

En Eskrima podemos aplicar el concepto de trinchera, paso a explicarlo en esta entrada técnica.

Trincheras en Eskrima.

Definiendo el concepto:

La guerra de trincheras o guerra de posición es una forma de hacer la guerra, en la cual los ejércitos combatientes mantienen líneas estáticas de fortificaciones cavadas en el suelo, denominadas trincheras.

Aunque parezca un concepto viejo, una forma antigua de batallar, recordemos que fue una de las características fundamentales dadas en la primera guerra mundial (desde aquí mi más profundo respeto y admiración a todos aquellos que lucharon y dieron su vida).

La idea, en este caso, me sirve en forma de metáfora para describir un concepto aplicable a mi forma de entender la Eskrima.

La guerra de trincheras surgió a partir de una revolución en las armas de fuego, aun así yo me sirvo de este concepto para hacer hincapié en una estrategia que considero fundamental para Eskrima, armas son armas:

  • Posicionarse eficientemente e ir avanzando con fuerza (ofensiva), despacio, «sin prisa pero sin pausa.»

El término más adecuado en Eskrima sería atrincherarse. Es decir; mantener la posición.

Y es que aunque siempre hablo de la constante movilidad y corrección de posiciones, en este caso «estacionarse» no quiere decir quedarse quieto, en Eskrima debemos tener claro cual es nuestro «punto de partida»:

  1. Distancia en la que nos encontramos.
  2. Hacia donde vamos – dirección y ángulos.
  3. Cuando hay que quedarse en el sitio – «footwok«.

No moverse (a la ligera) para poder avanzar.

Dice el gran Miyamoto Musashi en su «Libro de los cinco anillos» (1645):

«Es imprescindible dominar los principios del arte de la guerra y aprender a permanecer como un espíritu inmutable incluso cuando estáis en el corazón de la batalla.»

Este concepto, aparentemente insignificante, es uno de los ejemplos más grandes que debemos seguir en cuanto a realidad y autodefensa se trata.

Debemos ser capaces de mantener la calma bajo presión y atrincherarnos, posicionarnos física y mentalmente para poder afrontar el reto que se nos venga encima, es la clave.

Son muchos años ya de puertas e historias nocturnas. Cuando se interesan y me preguntan por algo que verdaderamente ayude en una situación «real», siempre alego a la capacidad de permanecer tranquilo incluso en mitad de situaciones nada favorables, gracias, por otra parte, a mi entreno de Eskrima & armas.

Gestionar el estrés, para poder mantener la calma, esa es la clave fundamental.

Esta es la base sobre la que se sustentará la estrategia de trinchera que hoy propongo.

Hay que saber quedarse en el sitio, fajarse duro para no ceder terrenos, plantar un muro infranqueable. La progresión en este concepto se sustenta en la estrategia:

  1. Saber posicionarse.
  2. Ser cauteloso.
  3. Mantener la distancia
  4. Estar alerta.

Así de simple, así de complicado.

Concepto aplicado a Eskrima.

La guerra de trinchera, que es en definitiva donde ocurre la acción bélica más «definitiva», se centra en dos principios fundamentales: «guerra de desgaste» y «batalla de ruptura»:

  1. La guerra de desgaste es el procedimiento de infligir presión al enemigo hasta que finalmente sea incapaz de continuar con la batalla. En Eskrima esta fase del «trabajo» requiere una gran capacidad de control (física y mental) de nuestro adversario y de nuestra armas.
  2. La batalla de ruptura busca un enfrentamiento decisivo, en el cual «las posiciones enemigas sean penetradas por las fuerzas atacantes». Por lo que es interesante minar de alguna manera a nuestro adversario hasta que el desgaste (mentalidad ofensiva) haga que se abra alguna apertura por la que entremos y lo finalicemos.

A mi personalmente me gusta la idea de buscar una posición estable, ya sea en distancia larga o corta e imaginar o, mejor dicho, visualizar que estoy en una trinchera: pies firmes, actitud ofensiva, agresividad… para ir avanzando poco a poco una vez haya «asegurado», en la medida de lo posible, un avance propicio.

Si luego hay que batirse en retirada (ofensivamente), ceder un poco, cambiar de posición (y opinión) no hay ningún problema.

Yo soy partidario de aquella vieja mentalidad que proponía: «antes de retirarse hay que vender caro el pellejo.»

  • La defensa personal se basa en la prevención y ésta desemboca en la actitud adecuada ante la posible «batalla» (agresión).
  • Forjar una mentalidad estable, fuerte y bien posicionada, atenta al medio que nos rodea, se me antoja fundamental en esta frontera de trincheras que se encuentra justo entre nuestro de espacio vital de supervivencia y el mundo exterior.

Jose Díaz Jiménez

José

José

"Simple but not easy"

4 comentarios

  1. Eskrima de trinchera…»así de simple, así de complicado.»

    Tremendo concepto y artículo.

    Gracias José

    • Creo que es un concepto muy aplicable a una situación de agresión armada en la que las prisas no son buenas consejeras. Ser pacientes y mantener buenas y estables posiciones. Gracias Oscar !!

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