Filipino Boxing, manos vacías. Eskrima roots.


Hace ya muchos años que tuve el privilegio de ir a Filipinas, de igual forma tuve la suerte de que mi Maestro Ramón Rubia me introdujera a algunos de sus Maestros. Esta es una de las cosas que siempre me ha gustado de él y que hace que lleve considerándolo mi referente en Eskrima desde hace casi 20 años: no me limita, abre puertas, incentiva el aprendizaje y la experimentación, es alguien ejemplar… para mi eso es ser un Gran Maestro.

En ese ir y venir de Maestros, experiencias y vivencias que cambiaron mi vida y mi visión no solo de la Eskrima, sino de lo que suponen las artes marciales “Orihinales“, tuve la posibilidad de conocer a Master Tibay y a sus boxeadores. Creo haber contado la experiencia. Presiento que Ramón siempre ha estado experimentando conmigo. Un día me soltó a bocajarro que iríamos a entrenar Boxeo con el Maestro Tibay, yo hacía años que no trabajaba nada de “manos vacías”, menos Boxeo. Aun no sabía que la idea era hacer un poco de “sparring” con sus pupilos y sudar como un condenado. La experiencia fue interesante, Tibay trabajaba mucho con los sticks acolchados, cuestión que por aquel entonces no se veía tanto como ahora.

Cuando terminamos de entrenar y mientras me recuperaba de los porrazos, la conversación giró en torno a muchos temas: sistemas de entrenamiento, cómo vivían allí los chavales y preguntas varías tanto técnicas como otras nimiedades que pacientemente respondía. Por cierto, le compré unos guantes de Boxeo, hechos a mano, de una calidad que pocas veces había visto antes. Llegado el momento y como no podía ser de otra manera, le pregunté por aquello del Boxeo Filipino. Antes de responder directamente hizo un repaso de los diferentes antiguos maestros que él consideraba habían incluido algo de Boxeo (o ciertas ideas) dentro de la Eskrima. De repente me miró “haciéndose el serio”, con esa mirada característica del que ya se las sabe todas y me soltó: Boxeo filipino es boxeo hecho por un filipino y se partió la caja de risa en toda mi cara. Él sabía a qué me refería exactamente y me aclaró: Los filipinos antes de que hubiese tantas reglas en los combates de boxeo, era muy ´sucios´ peleando, metiendo los codos, dando cabezazos, sacando el hombro para golpear … cosas que todos sabemos hacer, pero que descalifican en la competencia“.


Eskrima Boxing Hemingway


Cada vez que veo gente predicando el “dirty boxing” como “arte filipino original de las manos vacías” y los veo con sus “destrucciones”, sus poses de street fighters, sus codazos y cabezazos a lo “precisión extrema”, mordiendo o pellizcando cual mujeres (Kino-mutai no es lo que piensas… se usa de forma despectiva haciendo referencia a cómo pelean de mujeres = arañazos, tirones de pelos y demás) y mezclando otras artes (Silat, JKD, Thai… todo vale mientras esté mal hecho) para hacer su historia más vistosa, no dejo de acordarme de aquel día con Maestro Tibay y me río por no llorar.

En este tiempo he llegado a escuchar versiones tan dantescas, absurdas y sin sentido como que el Boxeo (arte milenario el del pugilato) viene de los Filipinos. Argumentan de la manera más estéril posible que el uso del cuchillo es “similar” a los golpes en trayectorias y maneras… por dios, en serio, seamos un poco menos deficientes mentales.

Hasta donde yo sé, y hasta donde puede imaginarse, lo que se tomaban muy en serio los antiguos maestros eran sus habilidades con las armas, éstas le aportaban las cualidades necesarias para la supervivencia en una sociedad complicada en unos tiempos complicados.

No es difícil reconocer las manos vacías en Eskrima en tanto en cuanto son una traslación de movimiento directamente desde el arma, sin inventos ni añadir nada. Para mi es una idea interesante, pero que hay que desarrollar con mucha inteligencia y con pies de plomo. No todo es bueno, no todo puede usarse tal cual, hay cosas que “mejorar” y entender… por eso Eskrima es traslación y mestizaje, estudio y puesta a prueba.

También es cierto que el Boxeo ha sido una actividad que muchos Eskrimadores tradicionalmente han tenido muy presente en su curriculum, por llamarlo de alguna manera. Hemos tenido transferencias de este arte dentro de Eskrima (cuando se produjo una especialización en el bastón). Hay estilos de Eskrima “modernos” pero tradicionales que se dejaron influir técnicamente por algunos aspectos del pugilato: desplazamientos, posiciones, sistemas de entreno y estrategias de golpeo sobre todo.

No digo yo que no existan las manos vacías en Eskrima (quizás de una forma un tanto “residual” por innecesaria en su concepción), pero viendo lo visto (mezcolanzas insensatas) y existiendo las armas ¿quien quiere pegarse en el mundo actual sin ellas?

Foto de portada sacada de link recomendado: From Villa to Pacquiao.


Comparto un ejercicio de desarrollo con respecto a traslación de las armas a manos vacías en un contexto “vivo” que llamo “touching hands“. Parecido a lo que sería Palakaw ó Palosut, pero sin armas (aunque la idea original sería trabajar con un pocket stick, dulo-dulo o similar). La intención entre otras cosas es el trabajo de timing, la precisión, trabajo de distancia activo y rescatar conceptos olvidados transferidos de las armas. El ejercicio suelo trabajarlo con una daga guardada, cualquiera de los dos en un momento dado puede sacar el arma.


José Díaz Jiménez

José

José

“Si vis pacem, para bellum”

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