Mentalidad “Sniper” en Eskrima.

Cuando tienes los ojos y la mente abierta surgen temas sobre los que quieres escribir, este es uno de ellos. El otro día me acostaba leyendo sobre ello y en clase surgió el momento oportuno para que algunas cosas se ordenaran y pudiese explicar a modo de “metáfora Eskrimológica” esto que considero importante:

Mentalidad “Sniper” dentro de Eskrima.

Las fuerzas de élite de los diferentes ejércitos, necesarias y a las que traslado mi más profundo respeto, basan (a grandes rasgos) la efectividad de sus entrenamientos en la repetición bajo situaciones de peligro lo más reales posibles y en testar en el campo de batalla ese trabajo.

Sus músculos, sus funciones primarias, las necesarias para realizar un trabajo “fino” concreto, entran en lo que se denomina “piloto automático” que es lo que les permite ser capaces de sobrevivir bajo una situación de estrés en un alto nivel de riesgo.

Dentro de esos cuerpos de élite, siempre me han llamado mucho la atención los francotiradores (Snipers). Dejando de lado juicios morales y éticas absurdas que no vienen al caso, hay dos características de estos guerreros que ilustran a la perfección una idea a aplicar dentro de mi Eskrima: “Terminar el trabajo” de un solo disparo (golpe) y la calma necesaria para realizarlo.

A tener en cuenta bajo estos parámetros.

  • Un solo golpe.

Esta es una característica fundamental a tener en mente cuando estamos en un enfrentamiento armado y que GM John Mac introdujo en su seminario. Parece un recuerdo de los viejos estilos marciales, un golpe un KO. Lo cierto es que en Eskrima asumimos la idea de “dont get hit” y en nuestra recámara percutará la idea de “un solo golpe”.

Incluso cuando la realidad se nos presente bien diferente, nuestro trabajo irá enfocado a ese “único golpe definitivo”. ¿Para qué alargar la lucha cuando es nuestra vida la que corre peligro? Entrena tu precisión (de ahí la idea “Sniper”) y tu potencia, busca acabar pronto (en distancia corta usa tu mano izquierda para crear ese instante). El objetivo es ese que ves con tus ojos, la prioridad alcanzarlo con simpleza.

  • Calma.

Si hay algo que caracteriza a la Eskrima antigua es la idea de la energía con la que se trabaja. Nos moveremos en la delgada línea de una energía potente y a la vez que cede. Para desarrollar esta sensibilidad tendremos que centrarnos en relajarnos durante el Sparring o la práctica de ejercicios combativos. Cuando tensamos nuestros músculos, sea por el estrés del combate, sea por la interferencia de otros estilos, nos volvemos más torpes, menos coordinados.

La “respiración táctica“, que no es más que inspirar profundamente y relajarse de forma consciente, será de gran ayuda. Si observas qué pasa cuando haces sparring con “mínimas o pocas protecciones”, verás que la tensión del momento es tal que en ocasiones la mano aprieta tan fuerte el arma que  puede llegar a fatigarse muy pronto.

Calmarse para ser efectivo es fundamental. Recuerda la imagen de un velocista justo antes de salir: relaja sus músculos, respira profundo, focaliza su mente y explota.

José Díaz Jiménez

José

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“Si vis pacem, para bellum”